jueves, 18 de julio de 2013

MMI: Miente, miente, insulta

El conductor, fumando, mira a la cámara como un estafador mira a los ojos de su víctima. Gestualiza posicionado como alguien que le está 'batiendo la posta' a algún perejil sentado en la barra de un bar de mala muerte. El estafador se debe vender, se 'vende' a sí mismo.

Acusa a los demás de usar una frase nazi, tergiversándola. Él dice que se refiere a repetir. No, la frase de Goebbels era 'Miente, miente, miente que algo quedará'. No 'repite, repite que algo quedará'. Es crucial aquí que el nazi hablaba de mentir, no de repetir. Si es una verdad la que se repite, la frase no remite a Goebbels, al nazismo. Tan cierto como que la verdad es lo opuesto de la mentira, claro. 

Ni siquiera son muy parecidos ambos verbos en alemán:

Mentira: Lüge; Miente: Liegend; Mentir: Lügen
Repetir: Wiederholt; Repite: Wiederholen

Para dar la apariencia de algo académico y ocultar algo más la tergiversación, el conductor se refiere a esta frase como "...es el uno de goebbels uno", como si hablara de las bolillas de una cátedra o de capítulos de libros de texto.

Luego vienen un par de cámaras "ocultas" en donde las declaraciones están pautadas, pactadas, rentadas y guionadas. Los "declarantes", "desprevenidos" (supuestamente), han llegado allí por lucro o por amenazas enmarcadas en lo delictivo, ya no en lo periodístico y repiten lo que la misma producción del programa les mandó como libreto.
 
También hay montajes de encuadre o punto de cámara: En ellos, el camarógrafo omite ciertas partes del paisaje: Un centro de salud, una vivienda digna, imágenes que podrían contradecir el discurso de la voz en off, que les niega dignidad, incluso la mera existencia. No es necesario armar una escenografía, basta el uso del punto de cámara para mostrar o no, para magnificar o establecer relaciones inexistentes.

Para reforzar la atmósfera de intimidad, de amistad barrial que pretende generar, el conductor, entre pitada y pitada al cigarrillo, se refiere al televidente como "boludo" (suena más bien a boló), expresión usada afectuosamente en la Argentina dentro del código comunicacional de la amistad.


Y, para terminar, el conductor otrora periodista, hoy inventor de un género que deberíamos llamar periodismo-vodevil, insulta a los enemigos de sus patrones y a los suyos propios. A aquellos que le descubrieron las trampas, al gobierno enfrentado con quienes le pagan su sueldo, etc. No falta el número cómico, incluso musical, en este vodevil.

No hace mucho, el mismo periodista, en un acto de sincericidio, le pedía a sus televidentes que no le creyeran ni a él, que todos mentían. Ahora, en cambio, les dice, les asegura que todo está híper-mega-súper-recontrachequeado. Antes no sabemos, pero hoy, al decir esto, queda claro que los está estafando.

Miente.
Miente.
Insulta.

Ésa es la cadencia del dispositivo: MMI.

Creeme, esto está hiperrecontrachequeado, boló.


PS: Ya escribí sobre este show en octubre de 2012: Sanata News
Esteban Cámara
Santa Fe, 18/07/2013

martes, 16 de julio de 2013

Una palidez más blanca

Este texto está inspirado en el cuento de Jon Bing: Una palidez más blanca, que yo leyera en el número 2 de la revista El Péndulo, de mediados de 1981. Ejemplar que seguro tengo en mi poder pero no he encontrado, así que la cita es de memoria. Una mala memoria, como la mía.

Ficciona Bing acerca de un nave humana que llega a un planeta que es un poco como la Antártida. Todo es hielo y rocas con colores que se reducen a blanco o gris o negro. 

Milagrosamente en ese yermo, hay vida inteligente: Son humanoides cuya cultura recuerda a los cavernícolas de la última glaciación. Los humanos intentan acercarse, pero los lugareños los ignoran olímpicamente. Los astronautas se preguntan cómo puede ser que no los vean, con sus trajes rojos y detalles llamativos. Hacen una y otra cosa, pero ninguna respuesta. Lo más aterrador ocurre cuando un astronauta toca a un nativo y éste prácticamente se muere del susto, enloquece. Los terráqueos se derrumban, temen haber muerto o enloquecido o convertido en alguna clase de espectros. 

Finalmente, uno de ellos descubre que la causa es que los nativos, al haber vivido toda su vida en ese planeta descolorido no poseen la capacidad de ver (ceguera) o de comprender (agnosia) el color.

Algo ven, alguna clase de sombras, tal vez. Pero al no poder distinguir nítidamente, prefieren ignorar la señal y hacer como que no ven.

Este cuento me interesa como ejemplo, poderosísimo, de lo que es el sesgo cognitivo. Hay gente que ha sido criada en un sistema de signos y símbolos determinado y cerrado. Es casi imposible que comprendan, que vean incluso, un concepto que proviene de un sistema ideológico o semiológico que no hayan contemplado.

Pasa muy especialmente con las personas criadas en el seno familias de la burguesía, aquellas menos cultivadas y con menos 'mastique' de libros. Los conceptos discriminativos, el ombliguismo de clase, la desconfianza hacia los extraños a su clase, son casi imposibles de romper.

Otro tanto ocurre con las familias cerradamente religiosas. Sus vástagos suelen pensar que no hay opción de entender el mundo fuera de lo sobrenatural. Cualquier suceso de explicación un poco difícil o no mecánica, listo, hacemos intervenir la magia. Y ya está.

Lo peor ocurre cuando este sesgo cognitivo se pone al servicio de la hegemonía burguesa. Ahí intervienen todos: Los medios de comunicación masivos, la escuela, la familia, los vecinos, la policía, las tradiciones orales. Todos confluyen a crear una imagen del mundo parecida pero no verdaderamente real. Una expecie de "Matrix" laxa, sin efectos especiales, ni coreografía, ni cámaras de alta velocidad.



Esteban Cámara

Incialmente publicado como "En una tierra de colores claros", por una confusión de mi memoria, esta nota ha sido cambiada. Cuandofinalmente pude acceder al número de la revista El Péndulo, vi horrorizado que "En una tierra de colores claros" no tenía nada que ver con lo que yo recordaba y que, en cambio, más adelante el cuento Una palidez más blanca, de Jon Bing, era el disparador de esta reflexión. Un gran fallo de mi memoria... y disculpas.

domingo, 14 de julio de 2013

La posta sobre los opositores

Esto no es una chicana, lo digo en serio. Estoy convencido de ello.

No me caben dudas. Después de mucho pensarlo no me cabe la menor duda. El 98.5% de los opositores (por lo menos), añora el menemismo. Y te das cuenta por las críticas que hacen al gobierno actual. Añoran las épocas en donde la gente no se peleaba por política porque estaba tratando de conseguir el trabajo que había perdido y de que sus hijos, y él, no se murieran de hambre. Encima, podían (potencial) comprar todos los dólares que quisieran (aún cuando no pudieran, realmente) y no había restricciones para conseguir artículos importados (claro, ninguno de ellos va a decir que no le alcanzaba). El país estaba firmemente insertado en el mundo, como miembro pleno, en un todo de acuerdo con los dueños del mundo, como EEUU. Perdón, la sintaxis correcta debió ser: añoran cuando el dueño del mundo (EEUU) tenía plenamente insertado su miembro, firme, en el país. 

Los poderosos del mundo nos alababan, durante el menemismo. Elogiaban nuestra apertura económica y la convertibilidad, mientras nos endeudábamos con ellos y nos vendían hasta los escarbadientes necesarios para sacarnos los restos de comida chatarra de sus cadenas de fast food. Añoran eso con locura.

Ninguno de los opositores lo va a reconocer, o casi ninguno. Porque lo que ellos quieren ahora es un menemismo sin menem. Sin un caudillo provinciano, negrito, mersa y patilludo. Cierta vieja ojerosa de doble apellido lo llamó "el último de los caudillos plebeyos", corriéndose sigilosamente a la vereda noble ... ¡piedra libre para la vieja! Hablaba mal inglés, el riojano, y comía pizza con champan, dicen. Y se robaba todo. Eso es lo que no le perdonan. Yo lo digo de haberlos escuchado tanto. Ésas son las críticas que le hacen. No le critican nunca hundir al país, no le censuran haber regalado el escaso aparato productivo que no pudo destruir. No le reprochan haber dejado en la calle a millones de trabajadores. Deshonesto, negro y mersa fue su crimen, dice el verdulero a coro con el taxista, la maestra y la vendedora de bijouterie (el terrateniente, el gerente de multinacional, el médico rico, sonríen complacidos de ver cómo sus inferiores se aprendieron la lección).  

No, ellos quieren un neoliberal que sea una especie de lord inglés, atildado y que no robe. Que destruya todo lo que quiera, pero que tenga buena dicción del inglés. Si es alto, rubio y de ojos celestes, mejor. Y que vista bien y no se trague las eses y sepa elegir comida y bebida como los ricos. Ahora me doy cuenta de que se comportan como adolescentes que están eligiendo al príncipe azul. Y, por sobre todas las cosas, que no se pelee con los yanquis ni con la oligarquía local, que los deje esclavizarnos todo lo que quieran. Pero sin discusiones políticas. Que permita que se compre dólares libremente, no importa que los que puedan hacerlo sean el 5% de nosotros. Eso es lo que ellos consideran libertad: La facultad de las minorías de hacer lo que quieran sin preocuparse por las mayorías. Ésa es precisamente la definición liberal de la libertad ("es Mi libertad, no 'nuestra' libertad, ¡estúpido!").

Desgraciadamente para ellos, Macri no es. No es la esperanza del neoliberalismo blanco. Es demasiado bobalicón hasta para ellos. No puede articular un pensamiento. Claro, esto es difícil cuando no se piensa. Necesita de alguien que le sople en la oreja lo que debe decir y esto es demasiado evidente hasta para los pequeñoburguesitos. Si Macri pensara podría ser el Capriles argentino que tanto andan buscando. Pero es imposible hacer pensar a una acelga. Mucho más a un Mauricio Macri. Macri cuando habla lo único que hace es entonar el credo liberal que se aprendió de memoria. Y hasta desentona, por conocida que sea la melodía.

No quiero avivar giles, pero sería bueno para ellos que se dieran cuenta. Tal vez eso es lo que les falta para aglutinarse y sumar mucho de ese 46% que anda disperso a razón de entre uno y diez puntos por barba. Deberían reconocerse como partidarios de un neoliberalismo sin menem y ponerse de acuerdo sobre ese ideario que, me atrevo a sugerir, sería más o menos así:
  • Libre convertibilidad de divisas.
  • Honestidad honestista.
  • El champan es para comidas gourmet, no para las pizzas.
  • Nada de patillas ni ninguna otra pilosidad facial a excepción de las cejas (por eso a Macri le hicieron cortar el bigote, ¿vieron?, ustedes que no me creen...).
  • Bajos aranceles de importación.
  • Privatizaciones.
  • Endeudamiento a full.
  • Inglés avanzado (en lo posible de escuela bilingüe desde salita rosa: "Ai hab a frog ju's neim is pepe...").
  • Nada de peleas políticas, todo se resuelve en el Club House.
  • Nada de asistencia a los pobres, a la vagancia, ni planes descansar (en realidad los planes "descansar", perdón, trabajar, fueron un invento del patilludo, pero shshshhshsh, ¡que no se aviven!).
  • Bajar al mínimo el impuesto a las ganancias y subir el tope de manera tal que sólo pueda alcanzar a aquellos multimillonarios que puedan radicar sus empresas en paraísos fiscales.
  • Tez blanca, de mínima. Si es posible rubio (aunque sea teñido) y ojos azules.
  • El menor antecedente peronista posible.
  • Dólar barato (yo sé que ahora están pidiendo que suba el dólar, pero eso, créanme, es sólo para joder, para molestar al gobierno).

Espero no haber cometido una equivocación estratégica.

Hasta la vista, beibi.



Esteban Cámara

sábado, 13 de julio de 2013

Guile y el tren

Guile tenía pocos años más que los de muchos niños que juegan con vías y trencitos, pero venía de una familia guajira de la sierra, con 17 hermanos y ningún juego caro. Entonces ese hombre recto como una vara, al que le decían comandante antes que doctor, le dijo que se ocupe del tren. Y allí fue Guile con sus hombres.

Afiche de Guile en el tren blindado, en Santa Clara, Cuba.
 
Tomaron una herramienta de hierro, una barreta terminada en dos dedos como de pezuña de ovino y levantaron los bulones de los durmientes. 
 
Después, con un vehículo carretero usualmente destinado a hacer camino, levantaron, destrozaron por completo la vía. La gente del tren quiso escapar y cayeron en la trampa, se quedaron sin vías, sin camino, sin escape. Y el tren descarriló.


Bulldozer exhibido en el Museo del Tren Blindado, Santa Clara. Foto de Esteban Cámara
Foto de la época: descarrillamiento del Tren Blindado. De Cubadebate, foto del archivo histórico de la ciudad de Santa Clara, Las Villas, Cuba.
Monumento al tren blindado, Santa Clara, Cuba. Foto de Esteban Cámara.
Un sabalero en el monumento. Foto 2013. No recuerdo si a la foto la tomó el Sapo o el Turco, compañeros de viaje.
 
Guile y sus hombres, hambrientos y sin munición, sacaron del tren a los soldados gubernamentales a fuerza de bombazos de molotov. Los soldados del gobierno se fueron rindiendo, vagón tras vagón, y entregaron las armas y municiones, extraños juguetes para los niños sin juguetes que habían sido sus vencedores. Era poco más de las cinco de la tarde del 29 de diciembre de 1958.


El sanguinario asesino y torturador jefe de los soldados vencidos huyó apenas supo lo del tren. Se escapó, se fue a refugiar con sus amos del norte, cobarde.

Vagones del tren blindado exhibidos en el museo respectivo, Santa Clara. Foto de Esteban Cámara
 
Guile se llama Ramón Pardo Guerra, hoy es General y está a cargo de la Defensa Civil en Cuba, además de ser Diputado. Combatió también en Angola y es un héroe de guerra. Hijo de un gallego de Lugo, Manuel Pardo, que llegó hasta Cuba buscando a su padre y terminó en la Sierra Maestra y de una guajira (Eufrosina Guerra Ortega) descendiente de los orgullosos dueños ancestrales de la tierra americana.

Guile, el capitán de 19 años, el de la niñez sin juguetes caros, le regaló con su acción vida, salud y dignidad que valen mil billones de juguetes, a los niños de Cuba. Junto con sus gloriosos comandantes y compañeros. claro.
 
 
 
Aclaración: El apodo de este héroe es Guile. No Guille. Guile viene de Ramón, mongo, monguito, monguile. En mi país, Argentina,  a los Ramón, en cambio, les decimos moncho, monchito. Pero en Cuba les dicen mongo





Esteban Cámara
Santa Fe, 13 de julio de 2013

Fuentes: Pasajes de la guerra revolucionaria, de Ernesto Che Guevara
               Entrevista de Granma a continuación.

Entrevista a Ramón Pardo Guerra publicada en Granma. Vean más adelante lo que Guile cuenta del Che.
Seguir la carrera militar

Lo mejor del General de División Ramón Pardo Guerra no es su brillante biografía, sino su modestia, su sencillez. Narra la historia de su vida como si fuera algo normal. La dicha de nacer en el seno de una familia campesina, de haber tenido unos padres extraordinarios que criaron a sus dieciocho hijos en medio de las más difíciles condiciones económicas, son experiencias que él supo asimilar. Nacido en El Cobre, en el Oriente del país, hace 69 años, Pardo Guerra ha ocupado diversas posiciones, desde Jefe de una brigada de tanques, sustituto del Ministro de las Fuerzas Armadas para el armamento y la técnica, Inspector Principal de las FAR y Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, cargo que ocupa en la actualidad. Momentos interesantes de la vida de esta familia están recogidos en el hermoso documental Los Pardo y en el libro Estirpe de Leones. Es extraño encontrar a alguien que lo llame por su nombre. Para todo el mundo es Guile. Así lo bautizaron en la Sierra Maestra y ya nadie se acuerda de decirle Ramón. Es una forma de tratarlo con cariño. El mismo cariño con que él corresponde a todos los que le rodean

LUIS BÁEZ

—¿Qué puede decirme de sus padres?

—Mi padre era español. Nació en Galicia, en la provincia de Lugo, en un barriecito que se llama Chantao.

La vieja, cubana, nacida y criada en la Sierra Maestra. Me imagino que es de ascendencia india.

PARDO RECIBE LA FELICITACIÒN DE FIDEL.

—¿Cómo llegó su padre a la Sierra Maestra?

—Buscando a su papá. Tenía catorce años. Al arribar a La Habana, en 1916, lo internaron en Tiscornia. Por medio de algunos compatriotas averiguó que su padre vivía en la Sierra Maestra. Se montó en un vapor y llegó a Santiago de Cuba. Hizo contacto con algunos gallegos, quienes le informaron que estaba establecido en la zona del Francés. Ahí se dirigió en una goleta.

Se puso a trabajar con mi abuelo, fundamentalmente, haciendo carbón. Era un gallego muy franco, honesto, valiente.

Ya en la Sierra conoció a mamá. Se juntaron. Deambularon por diversos sitios de las montañas y comenzaron a nacer los hijos. Mi papá se llamaba Manuel Pardo. Mi madre Eufrosina Guerra Ortega.

—¿Cuántos hijos tuvieron?

—Dieciocho. Tres murieron pequeños y quedamos quince, diez varones y cinco hembras. De ellos uno, Benjamín, le llamábamos Mingolo, murió en la Sierra combatiendo en Dos Palmas el cuatro de enero de 1958. El otro, Samuel, llegó a coronel. Falleció de una enfermedad hace diez años.

—¿En qué zona de la Sierra nacieron?

—La mayoría de los muchachos nacieron en Aserradero y también en el Papayo. Ahí vivimos hasta 1956 en que el viejo, en unión de otro gallego, compró una finca en Los Brazos de Peladero con el objetivo de sembrar café para mejorar su posición económica. El café se pagaba bien.

—¿Usted es de los más pequeños?

—No. Según la cronología de la vieja soy el doce.

—¿Cómo fue su adolescencia?

—A los nueve años me fui para el pueblo de Banes con un maestro llamado Iván Thompson, de la Iglesia Bautista. Mi viejo era creyente.

Este maestro, hijo de jamaicano, había sido enviado por la Iglesia a la Sierra, a dar clases. Vivía en casa del viejo.

Junto con la enseñanza practicaba su culto. Yo era uno de los más pequeños del grupo y siempre andaba con él.

En Banes estudié hasta la preparatoria para el Instituto. Ellos me estaban preparando para maestro bautista, pero no tenía vocación. En 1955, dejé los estudios y me fui a trabajar un año a Caimanera.

—¿En las Salinas?

—No. En una tienda de ropa propiedad de un moro de apellido Saad. Comencé limpiando pisos, vidrieras, hasta que llegué a dependiente.

Mi aspiración era trabajar en la Base Naval, pero no lo logré. En octubre de 1956 regresé a la Sierra.

—¿Con qué finalidad?

—Que el viejo me prestara dinero para irme a los Estados Unidos. Desde 1949 tenía dos tías que vivían en Brooklyn.

Una de ellas siempre me ayudó mucho. Me giraba dinero para pagarme los estudios.

También en sus cartas me aconsejaba que me fuera para allá. Me embulló, pero no llegué a ir.

—¿Por qué no fue?

—Por esos días se produjo el desembarco de Fidel y las cosas empezaron a cambiar. Eso me hizo modificar mis planes.

En unión de algunos de mis hermanos comenzamos a hablar de unirnos a los rebeldes, hasta que se produjo el combate del Uvero.

—¿Qué importancia tuvo para usted ese combate?

—Fue mi primer contacto con el Ejército Rebelde.

—¿Cómo ocurrieron los hechos?

—Después del combate —28 de mayo de 1957—, mi hermano Israel hizo contacto con algunos de los heridos en la batalla.

Entre ellos, se encontraban el hoy Comandante de la Revolución Juan Almeida, Vilo Acuña, Joel Iglesias, Kike Escalona y Miguel Ángel Manals. Estaban acompañados por el Che.

Históricamente, mi hermano Israel es el primer Pardo que se relaciona con el Ejército Rebelde.

—¿Cuáles fueron los primeros rebeldes que conoció?

—Al Che y a Almeida. A los dos los conozco al mismo tiempo.

—¿En qué circunstancias?

—Mi hermano me llevó adonde se encontraban acampados. Después los acompañé hasta la casa de Israel.

—¿Cómo fue el encuentro?

—Para mí resultó impresionante. Ya en esa época se hablaba mucho de los dos. A Almeida lo describían como un negro grande, valiente; y del Che se decía que era comunista.

—¿En qué condiciones se encontraban ellos?

—Almeida estaba herido. Recuerdo que el Che cargaba unos fusilones y una mochila muy pesados. Llevaba puestas unas alpargatas.

Me brindé para aliviarle la carga. Llovía mucho. Estábamos subiendo La Campana, loma muy resbaladiza, y el Che se daba unas caídas tremendas. Me daba por reírme. Él me miraba, pero no me decía nada.

En una de esas, se me cayó el fusil loma abajo. Fui y lo recuperé, pero me echó una descarguita. Ese fue el primer incidente que tuve con él por la cuestión de las armas.

Como llovía mucho tuvimos que hacer un alto en el camino. Me puse a conversar con Almeida. Me preguntó por la familia, de dónde éramos, cuántos hermanos tenía, quiénes vivían en la zona.

Me explicó la razón de la lucha, por qué se habían alzado, cómo lo hirieron. Me mostró la cuchara que desvió el tiro que le dieron durante el combate. Conversamos hasta que se acabó el aguacero y seguimos la marcha para la casa de Israel. No se me olvidará que, refiriéndose a mí, le dijo al Che: "Este es más despercudido que los demás".

Tanto Almeida como el Che se percataron de que tenía un nivel escolar distinto a los muchachos de la zona. Ahí comenzaron nuestras relaciones.

Casualmente, unos quince días antes de que se produjera la acción, al pasar a caballo por el Uvero, fui detenido por el ejército. Venía del Papayo.

Me interrogaron. Me registraron. Les expliqué de quién era hijo. Los vecinos me identificaron y me dejaron ir.

Por eso al encontrarme con los rebeldes, una de las cosas que más me impactó fue conocer que habían salido victoriosos en el combate, a pesar del buen armamento con que contaba el ejército y lo mal armados que estaban ellos.

—¿Qué tiempo permanecieron en casa de Israel?

—Alrededor de un mes y medio. Ya recuperados, decidieron marcharse. Mi hermano Israel se fue con ellos.

—¿Usted qué hizo?

—Me plantearon que me quedara, pues en ese momento no había armas suficientes.

—¿El ejército se llegó a enterar de la presencia de los rebeldes?

—Sí. Nos denunciaron. Llegó una tropa al mando de Merob Sosa. Desde que arribaron empezaron a coger preso a todo el mundo. Hicieron un registro minucioso en la finca pero no encontraron nada. Entonces decidieron llevarse preso al viejo y a otros familiares.

Cuando se iban, un cabo que conocía al viejo le preguntó a su jefe si era necesario llevarse a los muchachos. Respondió que no. Le dijeron a papá que el Capitán quería hacerle algunas preguntas.

Los detenidos fueron conducidos a un cuartel que tenían en la playa. Entre los presos había un muchacho de la zona que conocía nuestros movimientos. Cuando comenzaron a torturarlo confirmó que los rebeldes habían estado en nuestra finca y que Israel se había alzado.

A los tres días, al ver que el viejo no regresaba, comenzamos a preocuparnos. En esos trajines la esposa de uno de los detenidos había visto a papá y este le pidió que nos comunicara que nos fuéramos de la finca y a la vieja que bajara. Esa noche no dormimos.

Mamá empaquetó. Cogió a los muchachos más pequeños y arrancó para el cuartel. La vieja metió tremenda bronca. Hasta que logró que lo soltaran pero con varias costillas rotas. Lo golpearon. Le hicieron simulacro de ahorcamiento. Asesinaron a dieciocho personas.

Los guardias preguntaron por el resto de los muchachos y la vieja les dijo que se habían quedado cuidando la casa. Después de esos hechos decidí alzarme.

EL GENERAL PARDO JUNTO A RAÚL Y AL LEGENDARIO HÉROE VIETNAMITA, GENERAL NGUYEN GIAP.

—¿En qué fecha se alzó?

—El 6 de agosto de 1957. En esos momentos tenía dieciocho años. También se alzaron mi hermano Samuel y Manolito Rodríguez.

—¿A qué tropa se unió?

—A la del Che. Ese mismo día también se incorporaron los hermanos Rogelio y Enrique Acevedo.

—¿Qué tiempo permaneció en la tropa del Che?

—Toda la guerra.

—¿Qué tal era el Che como Jefe?

—Extraordinario. Muy valiente, humano, estudioso. Él se ocupaba de educarnos hasta tal extremo que todas las noches, cuando hacíamos un campamento, organizaba un círculo de estudio. Él alfabetizó a Israel y a otros combatientes.

A mí me enseñó a jugar ajedrez. Me dio clases de francés. Con él se podía discrepar, discutir. Amplio de criterios. También era muy exigente. A mí me castigó en varias oportunidades.

—¿Cuáles fueron las causas?

—En una ocasión en que estábamos combatiendo en el Alto de Escudero, yo tenía su fusil de mirilla telescópica. En el fragor de la batalla el arma se me encasquilló. Se la di a un compañero para que la sacara del combate pero al retirarnos, dejó abandonado el fusil. Al rato de estar caminando le pregunté por la mirilla y me dijo que se le había quedado.

Salí como un cohete a recuperarla. En el camino me tropecé con Camilo que me preguntó adónde iba. Le comenté que a recuperar la mirilla que Monguito había dejado abandonada. Me dijo que era muy arriesgado, pero me acompañó hasta donde pudimos avanzar.

Cuando vi al Che, le informé que la mirilla se había quedado. Me echó una bronca. Me planteó que tenía que recuperarla. Así lo hice. No obstante, me castigó a permanecer desarmado durante un mes.

En la ofensiva tenía una Beretta. En medio de un combate se me encasquilló y me puse a desarmarla. Yo la armaba y desarmaba con gran rapidez. Al verla desarmada me envió para el grupo que cubría la retirada.

—La invasión fue una extraordinaria proeza.

—Es cierto. La hicimos en condiciones muy difíciles. Éramos una tropa de unos 140 hombres. Muchos eran novatos. Los que más vivencias teníamos éramos los oficiales.

Llevábamos bastante carga, a pie, bajo ciclones, con los guardias por la derecha, la Ciénaga por la izquierda, la aviación por arriba; en momentos cruzando ríos crecidos, sin prácticos. Fueron momentos muy tensos, muy difíciles. Combatimos en varias oportunidades. Caímos en varios cercos.

La gente estaba agotada, extenuada. Te quedabas dormido caminando. Ibas a caballo y también te dormías, lo cual provocaba que te desviaras de la ruta, te perdieras o te cayeras.

A pesar de estas dificultades, el ánimo y el espíritu de la tropa siempre fueron muy combativos, con mucha seguridad en la victoria.

—¿Después del 1ro. de Enero de 1959 siguieron juntos?

—No. Aunque manteníamos el contacto. Al principio me estuvieron embullando para irme a trabajar al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). Iba mucho a la oficina del Che.

Un día conversando con él le dije que quería trabajar en el INRA. Me botó de la oficina. Usted no tiene que buscar nada ahí, tiene que estudiar, seguir la carrera militar, me dijo. Más nunca volvimos a hablar de ese tema.

—¿Cuándo vio al Che por última vez?

—En un acto en el Karl Marx.

—¿Supo de su viaje a Bolivia?

—No. Ni siquiera Jesús Suárez Gayol que era muy amigo mío, que estaba en eso, me habló nada. Jamás me imaginé que estuviera en Bolivia.

El Che, desde la Sierra nos comentaba que la guerra no se acababa en Cuba. Decía que había que seguir luchando. Le pedí que cuando se fuera me llevara, pero por diversas circunstancias no fue posible.

EN SU LABOR AL FRENTE DE LA DEFENSA CIVIL, EN EL ÚLTIMO HURACÁN QUE AZOTÓ NUESTRO PAÍS.

—¿Cómo lo recuerda?

—Como un gran compañero, revolucionario, muy humano, con mucho amor a la vida, una gente íntegra. A pesar de su carácter, de su forma, no tengo malos recuerdos de él. A mí me enseñó mucho.

—¿En qué actividades participó en los primeros años de Revolución?

—En los primeros meses de la Revolución, en La Cabaña, formé parte de la compañía de tanques. También participé en la búsqueda y captura de Manuel Beatón que se alzó en la Sierra Maestra. Luego me mandaron a estudiar a Checoslovaquia.

—¿Qué estudió?

—La especialidad de tanques. Al año regresé y fui designado Jefe de la primera Unidad de Tanques, haciéndome un profesional en la materia.

—¿Se encuentran bien preparados nuestros tanquistas?

—Sí. Tenemos en el país una fuerza considerable de tanquistas y de tanques. Tenemos muchos tanquistas que le quedan muchos años de motorecursos, como decimos nosotros. Son gente muy joven. Muchos estuvieron en misiones internacionalistas.

Las fuerzas que tenemos están bien preparadas, bien entrenadas. A pesar de que el periodo especial nos ha producido algunos reajustes, contamos con los recursos necesarios para una excelente preparación. Los tanquistas están listos para el combate.

—Usted, ¿cumplió misión internacionalista?

—Sí, en Angola. Permanecí tres años en el Sur y estuve uno como segundo Jefe de la Misión Militar, de la cual estaba al frente el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías (Polo). Los cubanos realizamos una gran proeza en Angola. Se actuó con mucha limpieza, honestidad, valentía y nos dio una gran experiencia. Se logró el objetivo trazado por nuestro Comandante en Jefe.

—¿En qué momento conoció a Fidel?

—Estando ya con el Che nos encontramos con la columna de Fidel. Mi hermano Israel me presentó a Fidel y a Raúl. Ahí también conocí a Ciro Redondo, Ramirito Valdés y Camilo Cienfuegos.

En muchas ocasiones le serví al Che de mensajero con Fidel. El Comandante en Jefe, al igual que Celia, estaban atentos al más mínimo detalle. Se interesaban en si habías comido, si era muy tarde, te aconsejaban que dejaras el regreso para el siguiente día. En numerosas oportunidades Fidel me escogió el camino por donde debía volver.

—¿Qué es lo que más le impacta de Fidel?

—Su visión de ver las cosas, su seguridad en la victoria. En aquellos tiempos no podía aquilatar la figura que tenía delante, tenía una visión muy limitada. Hoy, un muchacho de veinticinco años es universitario. Vive en otro mundo. Yo, entonces, era un neófito en política. También admiro mucho su sencillez, amabilidad. Donde quiera que Fidel te ve, viene a saludarte, se interesa por la familia. Es un ser insustituible.

—¿Qué tal han sido sus relaciones con Raúl Castro?

—Muy buenas. Raúl me impactó desde el primer momento que lo conocí. Me llamó la atención su temperamento. Lo vi en instantes de tensión. Estuve presente también cuando lo ascendieron a Comandante y marchó desde la Pata de la Mesa al frente de su columna para abrir el II Frente Oriental Frank País.

Es hombre muy humano. Tiene un carácter fuerte pero justo. Muy ético, de profundos principios. Es duro cuando es necesario serlo, pero tampoco escatima el elogio cuando te lo has ganado. Aparte de que es el Jefe, también es el amigo, el compañero a quien se puede acudir a pedirle un consejo. Puedes franquearte con él sin ningún temor.

—¿Cuántos Pardo estuvieron alzados?

—Siete: Israel, Benjamín (Mingolo), Eduardo, Samuel, Manuel, Joel y yo. Los tres más pequeños no se llegaron a alzar pues no tenían edad. Después del triunfo revolucionario pasaron el Servicio Militar y se incorporaron al Ejército. Posteriormente cumplieron misiones internacionalistas.

—Además de usted, ¿queda algún otro Pardo en las FAR?

—Soy el único que se mantiene en activo en las Fuerzas Armadas. Los demás se han jubilado del trabajo, pero no de la Revolución.


Fuente: Granma 

jueves, 11 de julio de 2013

Cuba, lectura de la situación

Las nociones que tenemos de Cuba en los países latinoamericanos cuya información es filtrada, tergiversada e inventada por el imperio yanqui y los medios de comunicación oligárquicos hablan de miseria, de hambre ("no hay cubano gordo", se mofaba una boluda de mi oficina en 2009 cuando se enteró de que mi sobrina fue becada a Cuba a estudiar medicina). Siempre el mensaje es que la revolución fracasó, salvo cuando dependieron de la Unión Soviética. Que todo es decadente, desvencijado, pobre, miserable.

Hoy que he estado 44 días en Cuba, de a pie, viviendo con y cómo los cubanos, puedo decir que eso es mayormente mentira.

Pobreza hay. Pobreza material, no intelectual. No pobreza espiritual. Hay edificios en ruinas y hay otros primorosamente arreglados y pintados. No hay hambre. Hay dificultad para adquirir bienes de alto precio como automóviles, grandes electrodomésticos y tecnología.
Contrastes: Edificios en ruinas en el malecón de La Habana y edificios Inmaculados en Bayamo
Hay retraso tecnológico, hay poca internet (y cara) y casi no hay wifi. Todo esto en gran parte se debe al carácter insular de Cuba y a las agresiones y bloqueos de los EEUU.

Pero veamos los puntos fuertes de Cuba:

Seguridad: Hay crímenes, pero tienen una frecuencia infinitamente menor a las de otras regiones de latinoamérica e incluso que de Estados Unidos. En mis 44 días allí no ví ningún robo ni corrida ni a  mí ni a ningún turista que yo conociera le faltó nada.

Cuidado infantil: Uno no ve chicos desatendidos, descalzos, hambrientos, vestidos con harapos o usados para mendigar. El cuidado infantil es perfecto, los círculos infantiles y las escuelas complementan la atención esmerada que dan los padres y abuelos. Jamás vas a ver un niño revolviendo la basura para poder comer.



Salud: La salud es el punto fuerte de la isla y lo manifiesta con la altísima expectativa de vida, con la bajísima mortalidad infantil. El estado garantiza un médico y una enfermera cada 120 familias y eso puede verse por toda Cuba. Pude asistir a varias consultas y certifico la rapidez de la atención, la inexistencia de colas, pagos de coseguros y/o gestiones por aquí y por allá para lograr cualquier atención, a diferencia de lo que ocurre en Argentina. Yo pago 200 dólares mensuales a la obra social de mierda que tengo (IAPOS) y estoy muy lejos de obtener ni un 5% de la atención que logra cualquier cubano. Claro, no hay médicos ricos en Cuba. Loado sea esto: Que la salud sea el negocio de todos y no de algunos privilegiados.

Educación: La educación, todos sus niveles, están al alcance de todos. TODOS. Todos sin importar de dónde vengan ni quiénes sean sus padres. Hay residencias estatales universitarias gratuitas para quienes vivan lejos de los centros de estudio. El estado provee los útiles y literatura necesaria y la comida, además de la enseñanza y hasta de la ropa de laboratorio. En países como el mío la gratuidad universitaria genera la falsa idea de que la Universidad está al alcance de todos. Mentira, a la universidad argentina no llegan nunca los chicos de las villas miseria. Yo mismo, habiendo sido estudiante obrero sufrí incontables obstáculos y trabas a mi estudio. Los trabajadores no son bienvenidos en las universidades argentinas y se les pone todas las trabas posibles. La desorganización y los prejuicios y la competencia sucia de los hijos de papá hace el resto. Y, finalmente, el bajisimo nivel de muchas escuelas primarias y secundarias termina de redondear la faena que impide que todos los argentinos puedan llegar a los estudios superiores. Nada de esto pasa en Cuba, puedo dar fe. No sólo porque mi sobrina estudia allí desde hace 4 años, sino porque yo mismo estuve alojado en una residencia universitaria muchos días y he podido ver a los estudiantes extranjeros y cubanos desarrollar sus estudios con la responsabilidad que cada uno le ponga y sin obstáculos ajenos a ella.

Alimentación: Recordemos la oligofrenoide y burlona frase, "No hay cubano gordo" y ... no, tampoco. Hay obesidad en Cuba. Esto no es bueno pero hasta en esto se equivocan los idiotas. Pero, en fin, no hay desnutrición en Cuba. Y eso sí es bueno.

La evaluación que haga cada uno va a estar dada por su propia escala de valores: 

Yo prefiero una atención médica de calidad para todos y no que los médicos se hagan ricos.
Yo prefiero una nutrición y cuidado infantil perfectos a comprarme un auto cero quilómetro. 
Yo prefiero que todos los chicos puedan estudiar hasta donde les dé la capacidad a comprarme un I-pod.
Yo prefiero andar con unas zapatillas modestas a exponerme a que me peguen un tiro por robarme mis hermosas zapatillas a la vuelta de mi casa.

Y, en definitiva, prefiero la generosidad, el afecto, la amistad y la cultura del pueblo cubano a mis insulsos y cuasi-ignorantes pequeño burgueses compatriotas.

Quiero terminar esto con una pequeña anécdota:



A fines de abril volvía desde el centro de Santa Clara por calle Colón para la residencia en la universidad cuando, poco después de pasar por un cartel vial que pedía precaución a los automovilistas por ser lugar de cruce de niños, escucho unos gritos de criaturas: "¡Tírame una foto!", "¡Tírame una foto!". Eran un grupo de chiquillos que salieron corriendo de una escuela. Casi al mismo tiempo escucho el grito de un adulto (tal vez un docente u otro personal escolar): "¡Aléjense del camino!". Si la hubiera preparado no sería mejor la foto: Refleja todo el cuidado infantil, está todo en ella.



Nunca vas a ver un niño cubano desatendido.


Esteban Cámara, texto y fotos.
Santa Fe, 11 de julio de 2013

miércoles, 10 de julio de 2013

Sobre la pasión

Hace unos días vi en una comedia un pensamiento filosófico de altísima densidad:

El novio de una niña muy bonita no puede entender que ella no se apasione con una serie en donde una chica persigue a vampiros. Una tarde se pone a ver con ella varios capítulos de la serie, intenta convencerla de que la serie es genial, le da argumentos. Pero la chica mucho no se emociona.

Al rato, conversando con una amiga, la no apasionada joven le dice que no puede entender a su novio, por qué se emociona con tantas cosas, con los comics, con la ciencia (de hecho es científico, es Doctor en física), con las series, etc. La amiga le dice que ella es bastante parecida (es también Doctora pero en microbiología), que cuando vio por primera vez por la lente de un microscopio vio todo un mundo nuevo y se apasionó con ello y decidió que esa era su vida y que le iba a dedicar todos su esfuerzo. En el grupo de amigos hay varios investigadores, inventores y doctores, salvo la chica bonita.

La chica bonita se pone a pensar en voz alta: Todos ustedes son tan apasionados ... son investigadores, estudiaron .. y yo no me apasiono con nada... y soy camarera (moza, dependienta de restaurant). La chica quería ser actriz y pensaba que el apasionamiento vendría con una vida de éxitos en esa carrera. Pero no hubo éxito, no llegó. La pasión tampoco.

No me malinterpreten, no hablo aquí de esas pasiones veleidosas, de la gente que un día "se apasiona" con estudiar francés, a las pocas semanas pasa al origami, luego cerámica, poco después yoga, finalmente ikebana ... Y así sucesivamente. Esto tampoco es pasión.

No, las verdaderas pasiones refieren a pasiones sostenidas, atendidas, cultivadas, militadas. Éstas, y sólo éstas, son pasiones. Sin pasión, a su vez, no parece haber posibilidad de éxito. No, no la hay. Y no me refiero al "éxito" material, a la definición burguesa de "éxito", la que lleva a los bienes materiales, a las posesiones, grandes casas, autos, etc. Me refiero al éxito que consiste en sentirse satisfecho con lo alcanzado, con el capital, no ya entendido como objetos, sino como conocimiento (y no necesariamente títulos educativos formales), afectos, camino recorrido, independencia, capacidad de análisis. Ésos son los capitales que en definitiva importan. Tranquilidad, en definitiva, con lo que se ha hecho, con lo alcanzado. Y eso sólo deviene de la pasión, de la pasión militada, trabajada, sostenida.

Veo que muchas personas en mi medio carecen de pasión. Los veo indiferentes u odiando. Tienen familias que parecen ser un poco un estorbo para ellos. Parejas a las que denominan "el boludo" o "la bruja", por ejemplo. Tienen trabajos que no los apasionan. Sus vidas se han perdido en la nimiedad, en actos sin sentido, rituales de sobrevivencia mínima coronados con la absorción acrítica de contenidos que les transfiere esa "matrix" sociocultural burguesa, esa sumatoria de medios, escuela, mandatos familiares y de clase. 'Pareceres' infinitamente repetidos por vecinos, compañeros de trabajo, taxistas, comerciantes  y demás. 'Pareceres' que vienen de regiones ideológicas muy marcadas y totalmente interesadas en que nada cambie.

También están los "superados", los que parecen haber (o actúan como si hubieran) tenido alguna vez una pasión y fueron derrotados. Entonces, ahora, son no sólo incapaces de creer, de actuar, sino que se dedican a destruir en los demás la credibilidad de todas las pasiones. Simplemente no tienen corazón, lo mataron ellos mismos.

Todas estas parecen variantes de la existencia inauténtica. No es que los apasionados necesariamente tengan un pensamiento crítico, de hecho esto no es así. Pero parece que el camino al pensamiento crítico (o independencia intelectual) NECESITA de la pasión. Debe 'pasarse' por la pasión, debe trabajarse, debe sudarse, debe estudiarse para que, en definitiva, la mente individual alcance esa independencia que la lleve a cuestionarlo todo. pero adhiriendo a un camino, a una idea, a un proyecto de vida, de sociedad. Esa idea no tiene por qué ser perfecta, nunca va a serlo. Pero debe ser lo suficientemente mejoradora de la situación como para que merezca que la persona ponga en ella su pasión, sus manos en el trabajo, sus piernas en el camino y su mente en vigilia.

Apasionémonos.


Nota al pie: La comedia es bastante divertida, aunque liviana. Se llama The Big Bang Theory y no suele ser muy proclive a los pensamientos profundos, a la filosofía. Supongo que el pensamiento aquí narrado, del capítulo S06 E21 (La alternativa de cierre), fue por casualidad.


Esteban Cámara

miércoles, 3 de julio de 2013

Gobernantes europeos: Lacayos de EEUU

Es inaudito el nivel de atropello al que son capaces de llegar los gobernantes europeos serviles a los intereses de Estados Unidos.
Rajoy, Hollande, los de Portugal y Austria que ni me voy a molestar en averiguar cómo se llaman, realmente producen vergüenza ajena con su falta de independencia.

Mientras desahucian a su pueblo, aumentan el desempleo y despojan a los trabajadores de su sustento, estos cínicos lacayos yanquis atentan contra un presidente latinoamericano. Francia, España, Portugal y Austria denegaron el permiso para sobrevolar su suelo o aterrizar o despegar al avión de un presidente extranjero que por sí sólo tiene inmunidad diplomática. Se cagaron en el derecho internacional. Lo peor de todo es que a lo máximo que aspiran es a servir de mozos en el banquete neocolonial de yanquis, alemanes e ingleses. 

Ahora, las colonias son los países de la periferia europea. Parece que a cambio del servicio EEUU les ha ofrecido miles de empleos para europeos desahuciados porque dicen que pueden ser buenos clasificadores de basura.

Latinoamérica está unida: Si tocan a uno nos tocan a todos. 

No se olviden, europeos, que ya nos han venido a pedir comida a mediados del siglo pasado (y del anterior).


Acabo de ver (05/07) este artículo de Atilio Borón en Cubadebate, lástima que no lo tuve anteayer:


Inicio » Opinión, Política, Atilio Borón
Europa y la puta de Babilonia
4 JULIO 2013 13 COMENTARIOS

La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza.

No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos. Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes.

Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia. Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no.

Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprendió, en cambio, la lenta reacción de otros países de la región, empezando por Brasil (la presidenta Dilma Rousseff ¡demoró catorce horas en manifestar su solidaridad con Evo!) o el Uruguay, cuyo gobierno tardó unas doce horas en hacer público su condena a lo ocurrido. Previsiblemente, los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile hasta el cierre de esta nota no habían emitido opinión. En Chile, el periódico El Mercurio, consumado especialista en las malas artes de la desinformación, tituló el secuestro a que fuera sometido el presidente boliviano como una “impasse”. En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprendió aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado de inmediato una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano y, por extensión, de toda América Latina.

La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así. La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de Nuestra América porque si no nos integramos y nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros, la Roma americana y sus compinches europeos se cebarán en su impunidad y como decía Simón Bolívar, “plagarán de miserias a las Américas en nombre de la libertad.”

Fuente CUBADEBATE 


Esteban Cámara

Google borra blog cubano de sus resultados de búsqueda

Reproduzco textualmente
Google borra de sus búsquedas blog cubano de Yohandry Fontana: éste apunta a Yoani Sánchez y a la SINA
Contrarrevolución
Miércoles, 03 de Julio de 2013


Blog de Yohandry Fontana.- Ayer partió a España Yoani Sánchez, en un supuesto viaje de “trabajo”. Hizo un informe posterior que entregó a la SINA ("embajada" de EEUU en La Habana). Quizás por eso, cuando se hacen búsquedas sobre lo que he dicho en Twitter de Yoani Sánchez y sus viajes, mensajes que fueron reflejados por los grandes medios de comunicación durante el primer semestre de 2013, Google no aporta resultados. Recuerdo que acumulaba más de 1 200 menciones.


Google borra a Yohandry Fontana

Blog de Yohandry Fontana.- Ayer partió a España Yoani Sánchez, en un supuesto viaje de “trabajo”. Anunció en su cuenta de Twitter que la acompaña en esta ocasión Macho Rico, su marido, un viejo colaborador de la CIA que recorrió los puntos de internet de ETECSA para comunicar a sus superiores que los cubanos podían consultar El País, el NYT y el Miami Herald, entre otros.

También comprobó que las referencias que hacía EFE, la AP entre otras agencias, a mis informes en Twitter, estaban presentes en los grandes medios de comunicación.

Hizo un informe posterior que entregó a la SINA. Quizás por eso, cuando se hacen búsquedas sobre lo que he dicho en Twitter de Yoani Sánchez y sus viajes, mensajes que fueron reflejados por los grandes medios de comunicación durante el primer semestre de 2013, Google no aporta resultados. Recuerdo que acumulaba más de 1 200 menciones.

Parece que los servicios de inteligencia de Estados Unidos, en coordinación con Google, hicieron una “limpieza” de lo que ha dicho Yohandry Fontana en Twitter y su blog durante el 2013, sobre todo lo relacionado con las mentiras y manipulaciones de Yoani Sánchez, la reforma migratoria, los cambios en Cuba y el liderazgo de Raúl Castro al frente del país. Muchas agencias reportaron mis opiniones sobre estos temas, y podían consultarse por Google Noticias. Hoy han desaparecido misteriosamente.

Según una fuente bien informada, estos borrones de Google afectarán a otros blogueros de Cuba que han estado molestando mucho con sus verdades en la Red, y no se descarta la posibilidad de que Google disminuya sus búsquedas en medios cubanos. Quieren silenciar la verdad.

Este blog recibió un ataque masivo hace unos 10 días, que lo dejó fuera de circulación por igual período. Este es el cuarto ataque masivo que recibe durante el 2013. Por suerte, tenemos una salva de todos nuestros reportes de Yoani Sánchez, la viajante de la SINA, entre otros materiales que han servido para denunciar las falsedades de la contrarrevolución dentro y fuera de Cuba.

Esta es la nueva guerra.

Temen que el pueblo de Estados Unidos. y el mundo, estén bien informados.

martes, 2 de julio de 2013

Bayamo, cajita de bombones

14/05. 6.00 hs. Holguín: Preparo mi viaje a Bayamo en casa de Isabel Gálvez. Llama Alfredo a las 7.30 y me da los datos de la casa en dónde hospedarme en Bayamo: Villa Balcones, de Vivian Cadrelo y Segundo Ochoa, Donato Mármol 266 entre Saco y Figueredo, teléfono 23-421413.

Me voy caminando hasta la terminal Viazul de Holguín con mochila y bolsos, unas 20 cuadras desde cerca del Parque Céspedes y llego 9.15 (una hora y 5 minutos antes de que pase el bus a Bayamo). Le pido al boletero que me de el pasaje y el tipo, con una mirada rara, me dice que no, que me lo va a vender cuando llegue el bus. Primero me preocupo, pero luego pienso que seguramente tiene que verificar la disponibilidad de asientos. 

El bus tiene un retraso de 40’. Después de las 10 viene un buquenque y me dice que se me fue el bus. El 'descarao' del boletero no me avisó, seguramente en connivencia con el buquenque y luego me marcó. Me voy con el buquenque y me sale 7 cuc (1 más que Viazul), no mucho más pero me molesta el jueguito deshonesto y la falta de fidelidad del boletero a su empresa. 

Viajo hacia Bayamo en una máquina de la década del '50 con otros 6 pasajeros, todos cubanos Llego a las 11 a casa de Vivian y Segundo y todavía no se ha desocupado la habitación. 

Casa de Vivian y Segundo. Foto: Esteban Cámara
Paseo por el centro, saco fotos, almuerzo en el Rápido frente al Parque: Sandwich de jamón y queso, chorizo y aceitunas, con refresco: 2.90 cuc.
Catedral. Foto: Esteban Cámara
Lateral del Parque Céspedes




Calle Carlos Manuel de Céspedes. Foto: Esteban Cámara

Parque de las Madres. Foto: Esteban Cámara
Bayamo es la segunda ciudad fundada en Cuba, un 05 de noviembre de 1513. Todo en ella es como de juguete: Las pequeñas plazas ('Parques'), sus calles angostas, las pequeñas veredas. Todo es bello, delicado, pulcro, arreglado con primor, detalle y cariño. Allí está la casa natal del Padre de Cuba, el padre de la patria: Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, hoy museo. Bayamo es como una cajita de bombones. Allí, como antes en Santa Clara, me sentí como si hubiera vivido ahí toda mi vida. Muy cerca, pero más cerca aún de Manzanillo se incubó la primera guerra de la independencia cubana, en el ingenio La Demajagua, de la famila Céspedes. El Himno cubano se llama, precisamente, La Bayamesa: Su primera estrofa dice: "Al combate corred, Bayameses". Es obra de un Bayamés, Perucho Figueredo. Oriente todo es revolucionario, es rebelde. De oriente vinieron también Fidel, Celia Sánchez, Almeida y Vilma Espín. En oriente desembarcaron Maceo, Máximo Gómez y José Martí para la primera independencia. 

Al volver al hospedaje no se ha desocupado todavía mi habitación y me quedo escribiendo este diario y charlando con Vivian y Segundo. En un momento dado me percato de que entró una linda morochita, de uniforme azul y unos aparentes 35 años, muy simpática se pone a hablar conmigo sin que nadie ose presentarnos. Segundo se fue a dormir y Vivian desaparece de a ratos. Le pregunto cómo se llama: 'E' (anoto en el cuaderno 'E'!, así, con énfasis). Hablamos de la excursión a Bartolomé Masó, a la comandancia del Che. Planes en vano, Vivian convoca a un taxista que me pide 25 cuc por llevar, esperar y traer. No quedamos en nada. Terminan de limpiar mi habitación.

'E' me cuenta que es gastronómica, que trabaja en el mejor restaurant estatal de la ciudad. Habla del Ajiaco, un plato que es también típico de Colombia y Ecuador, una especie de sopa o guiso aguado con bolas de harina de maíz, papas y carnes. Le digo que voy a ir a cenar allí para probarlo. Me pide que la haga llamar a la cocina (esa era mi idea ¿me leen la mente?) y promete pasar al salir del restaurant, tipo 22.00. Me cuenta que viene siempre en su receso laboral, entre las 15 y 18 y cuando sale, salvo los días que no trabaja, día por medio. Cuando 'E' se va, 18.00 hs., me pego un baño y me acuesto un rato porque estoy bastante cansado.

Me levanto a las 20.00 y Vivian me dice que 'E' ha venido dos veces a traerme un frasco de ajiaco mientras yo dormía porque temía que se termine y no lo pudiera probar. Vivian lo calienta y tiene un gusto bastante parecido al de nuestro locro.

Decido salir igual y comprar agua porque todavía no conseguí y tengo bastante sed. Paso por la pizzería estatal Dino´s (es una cadena y es casi igual a la de Holguín) y compro dos aguas chicas. Luego paso a ver cómo es el Manegua y justo la veo a 'E' sentada en el sofá de la puerta hablando con dos compañeras. Sale y hablamos un rato.

Vuelvo al alojamiento y miramos algunos momentos el partido del Real Madrid con el Espanyol por tv, con Segundo, pero sólo el primer tiempo porque a las 22 empieza la novela que mira Vivian. Comienza ésta y me voy para el patio a hacerle el aguante al congénere. Llega 'E' y se pone a ver la novela con Vivian. Al terminar la novela me acerco a charlar con la morocha de ojos risueños. 
Se va poco después de las 23 y la acompaño hasta la puerta. La saludo con un sonoro beso. Es tan menudita y dulce como una frutilla.

15/05

Casi de madrugada sufro un ahogo, decido empezar dieta. 
6.20 Desayuno casa de VyS. Café, manteca, pan, tortilla (omelette), leche, frutas y batido de mamey (zapote en Bayamo: una fruta de carne rosada y cáscara marrón rugosa, muy dulce, con un sabor que recuerda lejanamente a cereza y nuez).

Mamey
7.45 salgo caminando para la terminal intermunicipal, por Martí hacia el sur. Enseguida parto en un camión que va para Manzanillo (10 m/n). Una vez allí, apenas pasan muy pocos minutos y cojo un camión que se vocea a ‘Niquero’, pero que nos abandona en Medialuna. Somos unas 8 personas, pocos protestan se ve que no es raro. Espera de 20-25 minutos hasta que tomamos otro camión, esta vez sí a Niquero, 5 m/n. En el viaje una hermosa morochita me da charla pero yo sólo pienso en unos ojos-sonrisa. Hago la visita soñada  (descripta en el artículo El efecto Las Coloradas), creo posible enfermarme de alegría. 

De vuelta en Niquero, espero bastante un transporte para Manzanillo. Primero veo un camión al cual se dirige la gente, pero no va a ese destino. Luego una guagua, que dicen que sale para Manzanillo e intento subir, pero me entero que va, en cambio, a empalme Pilón. Luego un camión que, por fin, es el correcto: 10 m/n. 

Llegamos a Manzanillo 16.30 y la terminal está vacía. Pregunto y me indican de un camión que está por salir para Bayamo, ya sobre la carretera. Está parado y el guarda vocea: Bayamo-Yara, una y otra vez. Pero nadie sube, hay unas 25 personas esperando abajo, en la parada. Me quedo por ahí, por las dudas hasta que llegan unas 7-8 personas y se suben, entonces subimos los demás. El guarda me hace una seña rara cómo diciendo ¿Qué hace?, le digo que voy a Bayamo, con firmeza. 

A la salida de Yara, se poncha una de las ruedas traseras derechas. Las tuercas no salen fácilmente, el conductor y el guarda las golpean una y otra vez para aflojarlas pero en definitiva nos producen unos 45 minutos de demora. Cambian la goma y ya son las 18.25. Pienso en 'E' y si me esperará. Llego a Bayamo y me bajan en otro lado, no en la misma terminal y eso me confunde. Empiezo a caminar para otro lado. Me doy cuenta de que estoy perdido y pregunto. Un mulato me sugiere que tome un coche de caballos (cativana) hasta la estación del tren. El hombre me dice, seguro: 'Usted es cubano'. Mi mimesis se va acentuando. No, le aclaro. 

Me subo a la cativana, no hay más pasajeros y demora una eternidad hasta que al final azuza a su caballo y salimos, muy lentamente. Recoge dos chicas, luego un par de hombres, luego otro. En un momento dado me bajo, porque creo que ya llegamos, mi instinto esta vez no me falla y subo por Figueredo hasta Donato Mármol. Llego al hospedaje a las 19.45, temiendo lo peor. No obstante, en la cocina, veo una cabecita morena que se asoma y se vuelve a esconder. 

Me baño y salimos a dar una vuelta al centro. Entramos a Dino’s y ella pide una pizza, yo, espaghettis. Le apena comer más que yo y quiere cambiar a espaghetti, sin decirme nada. Me doy cuenta de cuál es el problema y entonces cambio yo a pizza. Las pizzas son enormes, ninguno las termina y ella las envuelve en servilletas y las guarda en su cartera. Tomamos unos refrescos (gaseosas) y volvemos a lo de Vivian. Luego la acompaño hasta la vía del tren (justo el sitio que google maps llama: 'Bayamo Train').

16/05

8.00 Desayuno: Batido de mango, café, leche, manteca, pan, tortilla, frutas.

Paseo por el centro de Bayamo, ingreso a la casa-museo de Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, navego por internet en Etecsa. Compro en una farmacia y herboristería luego de larga cola. Llamo a Alfredo para avisar que decidí quedarme más en Bayamo. 


A la noche, luego de acompañar a Elaida hasta 'Bayamo train' ceno en el Paladar D’Bayamo, al lado de la Casa de la Trova: Arroz con camarones, jugo de guayaba y dos refrescos, 144 m/n.


Bayamo es la capital de la provincia de Granma y tiene unos 220.000 habitantes. Otras localidades de esa provincia son Manzanillo, Yara, Masó, Niquero, Belic, Rio Cauto y la Playita Las Coloradas. Entre esa provincia y Santiago se encuentra la Sierra Maestra, teatro de la segunda liberación de Cuba. En Bayamo vivía Perucho Figueredo, general independentista, compañero inseparable de Manuel de Céspedes y autor de la letra del himno, quien, ante una inminente toma por parte de fuerzas coloniales, "...convirtió en pavesa su señorial mansión". Toda Bayamo fue quemada por sus habitantes para no entregarla al invasor español.





17/05

7.00 horas. Vamos con 'E' a Manzanillo (los camiones se anuncian a Yara - Manzanillo: 5 m/n) porque tiene que buscar un análisis de la hija, de prolactina. Pasamos por Yara. Ya en Manzanillo, desde la terminal tomamos un par de ‘motores’ (moto de pasajero único: 20 m/n) hasta el hospital Celia Sánchez Manduley. al laboratorio. Mala suerte: Nos dicen que recién están abriendo los viales, que pregunte el miércoles, que siempre llame antes.

Paseamos por el malecón, sacamos fotos, llegamos hasta la playa que parece bastante mala.


Volvemos hacia el centro y almorzamos en la Lisetera de Manzanillo (Lisetera Cayo Congrí), famosa aunque algo decaída. Pedimos una Copa de camarones (entrada), Lisetas (Mugil incilis, lisa rayada, zoquito: un pescado de agua salobre y mar) para dos, con arroz congrí y ensalada, dos refrescos: 57 m/n.

Seguimos caminando hacia el centro y compramos algunos artículos de higiene para ambos en una chopi del centro de Manzanillo: Champú, crema, desodorantes, etc. 14 cuc.

Regresamos a la terminal de Manzanillo en cativana, 2 m/n cada uno. Nos subimos a un camión que sale para Bayamo: 10 m/n cada uno. Luego desde la terminal tomamos un bicitaxi y llegamos a las 17 horas. 


A la noche luego de acompañar a 'E' me entero que hay un argentino más en la casa: Jorge, de Bahía Blanca. Un hombre con problemas, atolondrado, habla sin parar y no escucha a nadie. Le digo dónde conseguir un mapa (Infotur) e indicaciones.

18/02 (sábado)

7.30 hs. Charla con el compatriota, Jorge, sobre la visita a Bartolomé Masó y las comandancias guerrilleras del Plata y de la Pata de la Mesa. Sale para allí, volando, atolondrado como siempre, casi sin información, sin sombrero y sin agua. Vuelve al rato porque dice que perdió el camión a Manzanillo: No entendió nada, no sabe, menos mal que perdió el camión. Igualmente nosotros no sabíamos bien cómo era para llegar a Masó y Segundo lo manda hasta la otra terminal de máquinas. Pero no es allí, lo encuentro de nuevo en el centro y me fijo en el mapa mío. Me doy cuenta de que hay que ir a Yara (en camiones que van también a Manzanillo, en la primera terminal que fue) y desde ahí a Masó. Me dice: "¡Qué bueno el mapa!, ¿Dónde lo conseguiste?" Es un flor de pelotudo, ni me escuchó la noche anterior. Claro, habla y habla casi sin parar. Lo mando de nuevo a Infotur y arranca para el otro lado. Lo freno y le vuelvo a indicar. Vuelve a salir mal. Y así un par de veces más, lo dejo. 


Me voy para Etecsa a navegar por i-net y justo sale de allí Jorge, peleándose con las empleadas. ¿Pensaría que en Etecsa iba a conseguir información turística y mapas?. ¡Qué pelotudo!

10 hs. Salimos de compras con 'E', que se hace una escapada del trabajo.

Almuerzo en El Manegua: Pollo frito, arroz congrí, tachinos (plátano verde frito en rodajas y aplastado a medio cocer) y chicharritas (plátano verde frito cortado muy fino), ensalada, refresco, 27 m/n. Casi pregunto si son cuc’s o un error. Pero no, es así de barato (poco más de un dólar). Dejo 13 pesos moneda nacional de propina.

Cena con Vivian y Segundo, me invitan. Me caen re bien y parece que yo a ellos. Vemos un partido de Beisbol (juega mi equipo: Santa Clara) y luego el video de la graduación de César 
(el hijo de unos 19 años) a su egreso como músico. Voy a ver sobre el bulevar porque se escucha una música extraña y alegre que contamina todo a su influjo. La gente baila, el órgano (que de eso se trata) y otros instrumentos dan un espectáculo mientras muchos bailan con el ritmo, alegría y gracia que sólo puede regalar un ADN africano. Grabo un video del órgano Bayamés, pautado, programado por una larga y ancha cinta de papel. 

19/05

8.00, desayuno. Ida al boulevard (Calixto García) a revelar fotos y arreglar lentes ahumados (esquina Máximo Gómez).



Boulevard de Bayamo. Foto: Esteban Cámara

Obras de arte en el Boulevard de Bayamo. Foto: Esteban Cámara

Foto: Esteban Cámara

Foto Esteban Cámara

Foto: Esteban Cámara
Almuerzo en Paladar "Bar Berán" (Donato Mármol 175): Filete de pargo con queso gratinado, guarnición, cerveza clara, 60 m/n.

A la tarde paseo por el casco colonial y parque central. Una jinetera me intenta abordar con un simpático ¡Hola!, pero mi respuesta es muy seca. Me doy cuenta de que el viernes no cambié plata y tengo pocos cucs y pocos m/n como para ir a Masó mañana. Después sabría que las Cadeca (casas de cambio, estatales) abren también los sábados y domingos.


20/05 (lunes)

7.45 hs. Desayuno en hospedaje.

Obtengo la lectura del gps de la casa de Vivian y Segundo: 20° 22’19.4” N y 76°36’51.4” O.

Caminando por el bulevar me encuentro con un Esteban Rafael cubano, viejo, comemielda. Intenta hablar mal de Cristina ("simpatiza con el comunismo", acusa). Sí, le digo con cara de ¿y?Le tapo la boca cuando dice que el comunismo trae miseria contestándole: Los chicos revolviendo de la basura para poder comer, eso es MISERIA. Me invita a su casa, me da la dirección quiere seguir la charla, pero sé que es difícil que vaya.

Almuerzo en el Manegua: Arroz con pollo con ensalada de pepino y chatinos, refresco: 23 m/n. 


Vivian me pide fotos de la casa, para una futura propaganda. Le saco unas muy bonitas y las edito eliminando la construcción que están haciendo en la terraza: Una nueva pieza, con baño y cocina. Va a estar buena. Corrijo también algunos errores de pintura y en la foto parece perfecta.



Duermo una siesta y me despierto con lluvia y con antojos de queso. Quiero probar cómo queda el queso con unas galletas saladas que compré el día anterior. Compro una horma de queso semiduro (1 kg) a 90 m/n, marca Bayamo (de la mayor empresa láctea de Cuba, aquí localizada).

Me entero de que llegaron tres "argentinas", chicas que en realidad son francesas. Bicicletearon desde Holguín, a Guardalavaca, Baracoa, Santiago, Pilón, Niquero, Manzanillo y, por fin, Bayamo. Portentoso, unas verdaderas amazonas.

21/05

7.10 hs. Me levanto y empiezo la preparación del viaje a Santiago. Saldré aproximadamente 15 horas para el alojamiento que me consiguió Alfredo (del cual en definitiva me derivaron a otro), previendo llegar a las 17 o 17.30.

Desayuno con las ciclistas francesas, tres amores. Una es rubia y de ojos clarísimos, muy dulce. Otra es castaña, de largas y atractivas piernas. La más dada me reconoce como Argentino (ya - ye - poyo, explica el yeismo), es morena y sugiere cierta herencia latina. Hablan muy bien el castellano y departimos entre nosotros, muy cómodos, como si no existieran barreras idiomáticas. 



Tomamos el desayuno: Batido de mango blanco, huevos fritos (2 para cada una, especificaron "somos deportistas"), leche, café, manteca, mango en gajos, miel y pan. Viene el zunzun de siempre, habitué del patio de Vivian y la francesita "latina" da un gritito: "Le colibrí". Me enternecen. Aborrezco un par de mis décadas.


Monsieur Le Colibrì, o zunzun (Cuba) o picaflor (Argentina). Foto: Esteban Càmara
Me voy de paseo por el boulevard  visito el Acuario, el Museo arqueológico, la maqueta de Bayamo y el museo de cera, cada uno un cuc. Hago algo de internet en Etecsa.

Poco antes del mediodía me cruzo con Rosana, la empleada de Vivian y me dice, sorpresivamente: 
‘No sabe como lo vamos a extrañar, Esteban, no se imahina…’. Es casi demasiado. No sé que tiene esta gente que es tan, pero tan cariñosa.

12.30, llega 'E' y al rato almorzamos by Vivian. Pollo, arroz amarillo, ensalada de pepinos. puré de ¡MALANGA! ¡Por fin pruebo la tan publicitada malanga!, la siento parecida al boniato, batata. También nos preparan tamales y bebida. Pago la estadía, no me quiere cobrar el almuerzo. Me saco fotos con Vivian, Segundo, Rosana, etc. Parece que vamos a llorar, pero no. Los quiero mucho, nos queremos mucho. Algo extraño pasó, algo que rompe el contrato de distanciamiento de la relación huésped-hospedero. 


Salgo a las 15.00 para la terminal de máquinas. El camión para Santiago parece estarme esperando, como siempre. Llueve fuerte pero, aunque parezca raro, no son mis ojos.

Amo a Bayamo, amé en Bayamo y volveré siempre a esa delicada joya. Aunque sea en sueños.





Esteban Cámara
Mayo-Julio de 2013