domingo, 11 de octubre de 2026

La salud y los beneficios de la libertad

En 2024 me sorprendió muchísimo una propaganda de la Cámara que agrupa a los laboratorios de producción de medicamentos argentinos. El spot era marcadamente oficialista en un momento en que el gobierno les había robado los medicamentos gratuitos a los jubilados, estaba desfinanciando la salud pública y la educación y les había birlado a los pacientes de bajos recursos y que fueran oncológicos graves o con enfermedades infrecuentes, la más mínima posibilidad de vivir.


Con ese optimismo hipócrita de quienes tienen todo resuelto, exortaba a los argentinos a disfrutar sanos de los beneficios de la libertad.

Como consecuencia de esas políticas que mencioné arriba hubo, por ejemplo, 25.000 mayores de 65 años que no lo lograron (exceso de muertes año 2024 - año 2023).

La publicidad de cilfa insistía en que menor estado significaba mayor producción, mayor inversión y mayor empleo privado y en que la libertad empresarial alienta las inversiones en el país.

Finalmente proclamaba que los argentinos debíamos estar sanos y fuertes para transitar el camino de la libertad, la prosperidad y el desarrollo tecnológico.

Unos meses antes, la UIA en donde CILFA es un actor importantísimo, abogaba y hacía lobby por la aprobación de la Ley Bases, el RIGI y la flexibilización laboral (menos derechos laborales y despidos más baratos y fáciles). Con lobby, $upongo que todo$ no$ imaginamo$ a qué me refiero. Para los que se pregunten, tal vez, por qué un senador impulsó el miércoles el rechazo a la Ley Bases y el jueves votó a favor de la misma mientras corría a un país limítrofe queriendo comprar muuuchos inmuebles, aquí e$tá la explicación.

Ayer, mientras miraba la tv me encontré con otro spot de doña cilfa, bastante plañidero, en donde se queja de que una patente de 20 años está bien y que no corresponde llevar la vigencia de las mismas a otros 50 o 60 años como quieren los verdaderos dueños de la argentina cuando hay en el poder gobiernos como los que a estos dueños de laboratorios les hacía mojar la bombachita en éxtasis y publicar alborotadas y fantasiosas publicidades. Claro, pasa que un cipayo pañalín sólo puede cipayear y está a punto de ceder a las exigencias de su crush pedófilo y asesino, extendiendo las patentes de medicamentos.

Esto va a significar que estos dueños de laboratorios que venden genéricos de patente vencida, tengan que dedicarse a otra cosa. Tal vez, laburar. Lo lamento por los miles de profesionales y técnicos de estas industrias que no votaron a Milei, que sospecho que son los menos. Y van a quedar sin trabajo.

Así que como lo vengo diciendo al menos desde 2012, cuando hablaba del ciclo empresarial en las políticas neoliberales (amor, apoyo y lobby/quiebra/cambio a importadores), aprendan a votar, giles.






Fuentes: 

              Pharmabizz

               Memoria



Esteban Cámara

Santa Fe, 11 de octubre de 2026



sábado, 29 de agosto de 2026

¿Sirve de algo un militante boludo?

Tomado del portal Educ.ar: Manifestaciones políticas 1960 - 1970

Disculpenme si varias otras veces he contado mis inicios en la política, pero el público se renueva.

Comencé con doce años a interesarme por los salarios de los trabajadores en diferentes partes del mundo, supongo que motivado por el hecho de que mi vieja se deslomaba laburando como docente y directiva de escuelas y era muy buena en ello y así y todo siempre estabamos a punto de que nos comieran los piojos. Es situación me enseño la injusticia económica constitutiva y estructural del capitalismo. Era el comienzo de los años setenta.


Tiempo después mi hermano mayor comenzó a relacionarse con gente de izquierda y a traer material político a casa. Poco después empezó a militar en ASENA (Agrupación Secundaria Nacional), gremialismo estudiantil de la escuela media orientado por el FIP (Frente de Izquierda Popular -y Nacional) cuyo referente era el historiador y político Jorge Abelardo Ramos.


Mi mamá provenía de un hogar de clase media alta o alta y su padre fue empresario cerealero, relacionado al nacionalismo de los años treinta. Mi padre, ya excluído del hogar, era hijo de un importante dirigente radical irigoyenista de la provincia que fue uno de los que fundó el laborismo (peronismo) aunque poco después se distanció. El abuelo Guillermo Fortunato había sido diputado provincial y nacional. En síntesis, era una familia familia bastante gorila.


Entre aquel material recuerdo bastante una revista que se llamaba héroes del tercer mundo en donde conocí la trágica historia de Patrice Lumumba, el Che Guevara y otros.


Luego pasé a militar en ASENA y mi mamá en el gremialismo docente de izquierda (SINTES).


Para el setenta y cinco y en medio de un baño de sangre, dejamos todos la militancia, excepto mi hermana Ana María que precisamente la comenzó ese año en el marco de la JUP al mismo tiempo que comenzaba con los estudios de filosofía en la Universidad Católica. En la dictadura militar estuvo injustamente 5 años en prisión.


Para fines de 1982, con Ana ya libre, me dí cuenta de que era peronista y en marzo de 1983 me afilié al Partido Justicialista.


Para mediados de año, con un grupo de compañeros peronistas de la facultad intentamos fundar la JUP de Bioquímica, pero a la primera reunión apareció de la nada un pavo a bajarnos línea. Yo dejé de ir a las reuniones porque no me gusta el manijeo. Creo que los demás hicieron lo propio.


Casi simultáneamente empecé a militar en la juventud de la agrupación Intransigencia y Movilización Peronista (IMP), llevando conmigo a un grupo de 6 o 7 compañeros, entre ellos a un par de la fallida JUP de Bioquímica.


Cierto viernes de diciembre en la previa de una reunión de la agrupación, uno de ellos me pregunta preocupado qué había de cierto en que IMP respondía a Firmenich y Vaca Narvaja (dirigentes de la OPM Montoneros). Le respondí que no sabía nada de eso y que le iba a preguntar a nuestro referente de juventud.


La respuesta de él fue que “no, de ninguna manera”, cosa que les trasmití al resto.


Al otro día nos desayunamos con la novedad de que a aquellos dirigentes montoneros los habían detenido en Brasil y parecía que los extraditarían a Argentina en cualquier momento, cosa que los tenía aterrorizados.


De la agrupación nos llamaron a plenario extraordinario para el día siguiente, domingo. En éste plenario nos dijeron que teníamos que salir a militar por la liberación de Firmenich y Vaca Narvaja y a decir que nosotros respondíamos a ellos. Uno de los que nos decía esto era el Piojo, el mismo que el viernes me había jurado que no teníamos nada que ver con ellos.


Mis compañeros de facultad me miraron como a un mentiroso y traidor. Yo le fui a pedir explicaciones al piojo y no hubo pedido de disculpas o explicaciones políticas basadas en la organicidad y la oportunidad. No, simplemente me dijo “fuiste un boludo por creerme el viernes”. Bien, respondí yo y nunca volví a militar con ellos. Tampoco lo hizo ninguno de los otros que me habían acompañado en esa breve militancia.


Luego aquel piojo traicionaría al movimiento y se vendería al mejor postor para diversos bandos, para luego volver o no, según le conviniera individualmente.


La pregunta mía que nadie me ha respondido hasta ahora es ¿estuvo bien en responderme así?, ¿no había otra vía, argumentando oportunidad u organicidad?


En meses sucesivos de la agrupación me vinieron a buscar un montón de veces, pero ya era tarde, la respuesta aquella había dinamitado todos los puentes. Paralelamente, IMP se fue al re carajo cuando parecía que se podía convertir en el núcleo duro del partido.


No es de extrañarse que al día de hoy yo reivindique a los militantes pensantes, decisores, participativos y no a los sumisos obedientes de choripaneada, pintada y panfleteada. Al parecer, la dirigencia no ha sabido cambiar nada en estas décadas y a la democracia interna la miran con desprecio o ni la consideran. Por esto son mayoría entre los militantes, los esperanzados en algún cargo municipal o provincial. Y así de rápido se dan vuelta cuando a las elecciones las gana otro, como se verificó.


En fin ¿sirve de algo un militante boludo?




Esteban Cámara


Santa Fe, agosto de 2023

jueves, 25 de junio de 2026

La tercera campaña del desierto

La primera campaña del desierto (1860-1890) consistió en desarticular la hegemonia de los pueblos originarios en el sur y en el Gran Chaco y terminar con los últimos núcleos de federalismo popular en el interior del país. Genocidio y destierro. O, para decirlo a la manera de mi barrio, o te vas o te matamos.
En esta oportunidad, la oligarquía argentina aplicó sobre los pueblos originarios y otros objetivos, las mismas repudiables herramientas del colonialismo europeo: masacres, esclavitud de los sobrevivientes, traiciones. Obviamente, no había ningún desierto, eran territorios de los pueblos afincados allí desde decenas de miles de años.
A partir de los territorios surgidos del despojo de sus verdaderos dueños, es muy importante analizar cómo se repartieron las tierras mal habidas: se distribuyeron entre militares, empresarios y hacendados (uno de apellido Bullrich, si les suena) a razón de miles de hectáreas por cada uno. Este modelo de latifundios poco productivos configuró un proyecto político, social y económico que da el resultado en nuestros días de una oligarquía parasitaria productora de commodities de bajo precio y valor agregado (mano de obra no intensiva) y antiindustrialista. Este modelo productivo necesita vender caro y en divisa fuerte como el dólar y para poder hacerlo no se le ocurre otro tipo de relacionamiento que funcionar como el depositorio de los bienes industrializados, aún los de bajísima calidad que los compradores de granos y carne, producen.
 
Juan Manuel Blanes, ocupación militar al Río Negro en la expedición al mando del General Roca, 1879. Fuente: La Izquierda Diario
La segunda campaña del desierto (1976-1983) fue ejecutada contra los sindicatos y las organizaciones político militares con el objetivo, como dijo el genocida Videla que murió cagando en una celda con varias condenas a cadena perpetua encima, de disciplinar el país. Como consecuencia de ello, hubo cientos de bebés secuestrados, decenas de miles de desaparecidos, otros tantos encarcelados y torturados y cientos de miles de exiliados internos y externos. Paralelamente, el proyecto económico de Martínez de Hoz, ministro de Videla, desindustrializó, bajó aranceles de importación, mantuvo artificialmente bajo el precio del dólar y produjo un guillotinamiento del producto bruto interno a la mitad del anterior, al par que endeudaba brutalmente al país (la deuda pasó de 8 mil millones a 56 mil millones de dólares) y aumentaba la desocupación y la pobreza. Nuevamente, genocidio y destierro.  
 
Hoy veo que vivimos la tercera campaña del desierto. El proyecto oligárquico avanza en extranjerizar los recursos primarios, minerales, petróleo, gas litio y la tierra, desindustrializando para lograr un aumento brutal de la desocupación y conseguir que el grueso de la población argentina desaparezca, ya sea físicamente o por exilio. Una vez logrado esto, en un plazo que ellos plantean a 30 a 40 años, las clases oligárquicas se prestan a convertirse en los gerentes locales de las grandes fortunas yankees. A ellos, el pueblo argentino los estorba y les molesta en su afán de entregar todos los recursos a sus patrones del Norte del continente, a la vez que drenan recursos para salud y educación que ellos quieren en sus bolsillos. 
Esta teoría tan radical es la única que conecta todos los puntos de la políticas de Milei: abandono de la obra pública, destrucción del sistema científico tecnológico, degradación y hambreamiento de las universidades nacionales, destrucción del sistema de salud pública, securitismo-criminalización de la protesta social, destrucción del aparato industrial por liberalización de importaciones (es interesante destacar que la desaparición de los tarifas de importación alcanza a los productos terminados y no a las materias primas) y por baja a niveles artificiales del precio del dólar, endeudamiento externo brutal, abandono de los sectores más desprotegidos.
 
Nuevamente, lo que propone la oligarquía argentina para las mayorías populares en esta tercera campaña del desierto es genocidio o exilio. 




Esteban Cámara
Santa Fe, 25 de junio de 2026 

miércoles, 10 de junio de 2026

La dictadura es un boxeador groggy

Uno a cada lado de un vidrio blindado. Ella, 23 años, presa política en la cárcel de villa devoto. Yo, estudiante universitario por cumplir 18 años. Mi hermana, ex estudiante de filosofía de la católica de santa fe, militante de la JUP.

Escuchame, Esteban: La dictadura es un boxeador groggy. 

Mi respuesta fue: Nada que ver. Están más fuertes que nunca.

Ana (1955-2019) insistió, flaquita como nunca, pelo oscuro y lacio como siempre, insistente y bastante emocional y enfática: Negro, la dictadura es un boxeador groggy. 

Yo,  Están locos. Son más fuertes que nunca.

Hablábamos a través de esos micrófonos de metal en U de los locutorios de Devoto. Contaba la leyenda que abajo, en donde se unían ambas ramas, estaban re cableados. Ana en las primeras visitas me había enseñado a hablar con lengua de señas para eludir el espionaje, todavía me acuerdo de las señas. Pero no, no pasó nada. Si estaban escuchando, no se evidenció.

La conversación terminó ahí. Faltaba poco para la navidad de 1978, había terminado el mundial y el pueblo argentino no manifestaba la menor rebelión frente a la dictadura. Recién un par de años después se evidenciaría masivamente el quebranto económico del neoliberalismo. 

Aquel boxeador groggy era la charla introductoria para sumar a la contraofensiva montonera. Yo para ese entonces no sabía nada de ninguna contraofensiva, recién empezaría a ver cositas meses después.

Desde hacía mucho tiempo yo, que militaba desde los 12 años en la izquierda nacional y popular, sabía que a las revoluciones no las hacen vanguardias iluminadas sino que el pueblo simplemente es su propia vanguardia. Ya lo había discutido con Ana y también con el Negro Martín (nom de guerre) que estuvo refugiado en casa y era alto responsable de Montoneros. En casa se hicieron un par de reuniones de conducción regional de la OPM Montonera y luego de alguna de ellas yo les había dicho, ¿cómo van a hacer la revolucion ustedes si son un grupo de pibes de clase media? No tuve respuesta.

Yo compartía ideales con ellos. Pero no la lucha armada en ese contexto, no como vanguardia autoproclamada. En un principio mi ídolo era Salvador Allende, pero en septiembre de 1973 un ametralladorazo en La Moneda partió al medio mi creencia en revoluciones pacíficas. 

Entre los muchos que estuvieron refugiados en casa mientras el depto fue seguro estaba una mujer rubia y muy blanca, muy hermosa. Tal vez la mujer más hermosa que yo vi en mi vida. Estaba con su hijito a quien apodaban el chancho. Un bebote hermoso, casi un muñeco. 

Luego, por el 75 dejé el FIP y de militar mientras los cuerpos florecían en las cunetas. Lo mismo hizo mi otro hermano y mi vieja, gremialista docente de izquierda.

Casi ninguno de mis amigos y/o compañeros de escuela parecía adherir a la lucha armada. 

Entonces vino el golpe tan anunciado (24/03/76). Después, el 23 de marzo de 1977, Ana María es secuestrada en casa en circunstancias que ya he contado y los secuestradores casi me parten al medio de un ametralladorazo, providencialmente frenado por el jefe del grupo que abortó la ráfaga con una señal de su mano.

En abril de 1978 la dictadura trasladó a mi hermana en avión (mediando piñas, patadas y simulacros de fusilamiento) y a todas sus compañeras de prisión en la GIR (¡quedaba a dos cuadras de mi casa!) al penal de Villa Devoto en Buenos Aires, como rehenes frente a actos armados en el mundial. Poco antes habían producido la masacre de Pabellón Séptimo, como para hacer sitio...

Mucho después supe del foquismo y de de Bray a quienes había refutado por adelantado. 

Un 25 de mayo de 2015 en Buenos Aires, un compañero de Gálvez me contó que, estando en prisión. él había reclutado a su hermanito de 16 para la contraofensiva. Lo último que supieron de él es que se había refugiado en unas cuevas. Me llamó la atención que no parecía evidenciar ninguna culpa.

La contraofensiva tuvo un saldo de centenares de muertos, compañeros que estaban a salvo en el exilio y que fueron obligados a volver. Juan Gelman contaba que a él lo fueron a intimidar un grupito con ametralladoras. Habían sido cumpas hasta hacía minutos, habían partido el pan y la sal, tomado mate y cantado himnos de resistencia juntos. Una de ellas era María Antonia, una compañera que sobrevivió milagrosamente a los fusilamientos de Trelew. Ella sí volvió y fue asesinada por la dictadura. Al gobierno militar no le movió la aguja ni lo más mínimo la matanza.

También cayó valientemente aquella tan hermosa chica que estuvo refugiada en casa, pareja de un alto dirigente. 

A Firmenich y Vaca Narvaja los odio. No tanto como a los milicos, pero no los voy a perdonar nunca. 

Tengo entendido que Vaca Narvaja dijo recientemente en una entrevista que la contraofensiva había sido un éxito. Desgraciadamente, no hubo repreguntas. 

 

Esteban Cámara

Santa Fe, 10 de junio de 2026 

 

 

 

domingo, 10 de mayo de 2026

Una noche fría más

Es de noche, una noche muy oscura y fría y resuena un maullido en el pórtico de casa. Me levanto sin despertarme del todo pensando que es la gatita blanquinegra, adoptada hace pocos meses. Pero camino de la puerta la veo durmiendo a los pies de mi cama. Casi siempre duerme en un sillón del living, salvo en las escasas ocasiones en que lo hace en una silla de mi pieza o en la de mi hijo. Muy raramente duerme en mi cama y, cuando lo hace, duerme a los pies y sin hacer contacto

Abro igual y veo una enorme gata anaranjada que parece buscar refugio. La dejo entrar. A partir de allí empiezan a pasar cosas raras, como si me hubieran hipnotizado. Los cuerpos se deforman, ondulantes, los movimientos habituales se vuelven extrañamente lentos o demasiado rápidos y una ligera niebla blanquecina parece haber invadido la casa.

En todo momento mi gata blanquinegra gruñe y sisea a la visita, y se posiciona interpuesta entre nosotros. Amaga atacarla cuando intenta acercarse a mí. En un principio pienso que son celos.

En un instante, la gata anaranjada se transforma en una hermosa joven rubia, desnuda y de cuerpo escultural. Me dice que me va a preparar un trago para que me relaje. Dice que me va a liberar. Habla de libertad todo el tiempo. Dice que estoy preso y su trago me va a ayudar a salir de mi desgracia.

Se acerca con un vaso extraño en sus manos. No es un vaso de casa, es plateado, chato y tiene suciedad y herrumbre. El líquido en su interior es verdoso como bilis, horrible. Intuyo que es veneno, me convenzo de ello. Echo de mi casa a la joven, gritando. Mi gata en todo momento permanece en el medio de nosotros, siseando, mostrando los dientes y emitiendo esa modulación típica de los gatos cuando pelean.

La joven se transforma de nuevo en gata anaranjada y escapa rápidamente todo lo que puede. El vaso, no sé como, desaparece sin dejar rastro. Finalmente conseguimos que el ser extraño salga por la puerta delantera. En la vereda había en ese momento dos perros negros y un gato de igual color, animales amigos, mascotas del barrio. Ellos espantan a la gata extranjera, la atacan ferozmente hasta que desaparece sin dejar el menor rastro. 

Me acuesto y mi pequeña gata blanquinegra se tiende a mi lado espalda con espalda.

Despierto y mi gatita está durmiendo espalda con espalda conmigo. Raro, porque casi siempre duerme en un sillón del living, salvo en las escasas ocasiones en que lo hace en una silla de mi pieza o en la de mi hijo. Muy raramente duerme en mi cama y, cuando lo hace, duerme a los pies y sin hacer contacto.

 

 

Esteban Cámara 

Santa Fe, 10 de mayo de 2026 

martes, 17 de febrero de 2026

Una vida comiendo mielda


Érase una tarde de abril en La Habana del Este, en la playa frente al Hotel Atlántico. Estoy haciendo la plancha con un mar muy tranquilo, luego de haber nadado hasta el banco de arena que está algunas decenas de metros hacia adentro. Choco contra alguien, una mujer. Pega un grito como de terror, pido disculpas y me alejo un poco.

En eso se me acerca un cubano pelón, de unos 35 años y me dice si no me gusta la chica, señalando hacia el este. Lo primero que veo es una escultural morocha en sus veintitantos. Decepción, no era ésa. Miro y hay otra más baja y de más edad. No está mal.

Le digo al tipo que nada de jineteras, hace como que se ofende y retruca: No, no. Nada de eso.

La chica quiere conocerlo, agrega. Bueno, le digo y la llama. Viene y me dice que se llama algo que entiendo como Zuni. Ese nombre me parece muy feo y viejo. Pero había entendido mal, era uno de esos nombres cubanos que aquí en argentina nunca hubiéramos escuchado, parecido a Zuni, pero diferente. Igualmente, hasta el día de hoy jamás he vuelto a conocer alguien que se llame así. Ni dominicana, ni haitiana, ni venezolana.

Empezamos a charlar, le pregunto si le gusta caminar, me dice que sí. Me cuenta que suele ir a marchas políticas, le digo que me gustaría que me acompañe cuando vaya a una. Asiente.

Empezamos una relación. Me dice que se quiere venir a la Argentina y que necesita que yo le haga una carta invitación que es lo que le exige su país para salir de allí. Eso sólo le piden, contrariamente a lo que popularmente se cree. Luego, mi país, le pide además 4000 dolares en una cuenta bancaria, pero ella me aclara que a eso lo consigue ella. Que alguien le presta.

Le digo que lo que yo necesito es una compañera de vida. No dice que no. Tampoco que sí.

Me siento enamorado y accedo a pagarle el pasaje, unos mil y pico de dolaritos.

Viene. El primer aviso se da cuando al llegar le regalo un celular económico que al poco rato se le cae y se rompe. Me dice lo barato sale caro. Yo no soy rockefeler y no me puedo andar sacando celulares de gama alta del ojete, pienso. Pero no lo digo. A veces soy demasiado educado.

Uno de los primeros días le doy de comer una receta de spaghettis que yo inventé y que para mí es exquisita. Se cocina la pasta en caldo de verduras y una vez colados se les añade manteca y aceite de oliva. Termina la sencilla preparación con un generoso baño de reggianito de buena calidad. Yo los bauticé spaghettis a la Juli, en honor a mi hija porque fue lo primero que le enseñé a cocinar para ella e Irina.

Me dijo: a esto en cuba le llamamos pasta a la pobre. Ah, mierda, que son exigentes estos cubanos. Limosnera y con garrote, dirían nuestros hermanos Mexicanos. Segundo aviso.

Vuelve a su país porque según dice, su hijo mayor cayó en prisión. Vaya a saber, pienso hoy en día. Soy tan gil que le vuelvo a pagar  el pasaje, otros mil y pico. Promete devolvérmelo cuando venda la casa. Spoiler: fingirá demencia.

Al poco de estar en Argentina empecé a ver su verdadera intención. Juntar dolares para traer a su hija más pequeña, trabajando el tiempo que fuera. No me parece mal, pero a mí no me aportaba nada.

Muy mentirosa, mentirosa natural. No conocí a nadie que mintiera con tanta naturalidad. Una vez me contó de un juego que tienen en su pago que consiste en mentir. El mejor mentiroso gana. Se ve que lo practicó mucho.

Lo de que le gustaba caminar, ja ja. Tal vez 2 o 3 cuadras, no más. Jamás cumplió tampoco con la promesa de acompañarme a marchas políticas, siempre tenía algo mejor que hacer. 

Una tormenta me vuela el techo de mi casa. Me las tengo que arreglar solo porque ella trabaja 12 horas por día los benditos siete días de la semana.

Antes de terminar el arreglo del techo un perro se me cruza al andar en moto y en la caída me fracturo en cuatro partes la mano derecha. Yeso 75 días. Ella sigue trabajando 7 x 12, ininmutada. A veces le tenía que rogar que me haga algo de comer para el otro día. Ni un día fue capaz de tomarse, para ayudarme. Lidio solo con los albañiles del techo, el plomero y el yesero. 

Un día me dice: voy a dejar ese trabajo dos días a la semana. Pienso, bueno, se va a quedar a ayudarme con los arreglos de la casa. Ja, no. Toma otro trabajo esos dos días. Parece totalmente sorda a mis pedidos. Compañera de vida, había dicho yo. Que iluso.

Descubro una mentira y luego de la pelea se va.

Empezamos una relación discontinua, como de novios. Siempre promesas que nunca va a cumplir. Yo siempre ayudando no sé para qué.

Un par de años así y me dice que su abuelita se muere, que están esperando que vaya ella para desconectarla. Me pide prestado para el pasaje. Le presto no sin antes asegurarme que tiene como devolverlo porque tiene un dinero a plazo fijo que va a cobrar poco después de volver. Lo hace y, caete de culo, cumple en devolverlo. Igual, me debe unos 5.000 entre pasajes y otros gastos.

Publica fotos de una subida a la virgen de la caridad del cobre y, obvio, se ve claramento la sombra de la abuelita nosferatu en los escalones. Al recortar la foto, no se dio cuenta. Algo sé de terapia intensiva (saqué sangre una década a pacientes de UTI), pero viajar 150 km desde Bayamo y subir 254 escalones no es muy posible para una persona con enfermedad terminal.

Bueno, se terminó todo. A veces hasta a mí mismo me sorprendo de lo pelotudo que puedo llegar a ser. Bueno, soy autista de grado uno, excesivamente verbales no sabemos leer el lenguaje gestual y solemos ser crédulos. Es lógico. 

Aun así, ella era muy buena en el arte de comer mierda.

 

  

 

 

Esteban Cámara 

Santa Fe, Argentina

Febrero de 2026 

lunes, 11 de agosto de 2025

Hipercríticos y relativistas ante la democracia

Sí, el título es un homenaje al libro de Umberto Eco, Apocalípticos e integrados (ante la cultura de masas), publicado originalmente en 1964.

 

En el libro, Eco denuncia la falsa dicotomía entre quienes rechazan de plano la cultura de masas (apocalípticos) impidiendo la aparición de nuevos patrones culturales y quienes la aceptan acríticamente, reproduciendo los patrones de dominación y hegemonía existentes. 

En mi opinión, no se trata de elegir entre una u otra opción (falso dilema), sino de analizar, desbrozar e integrar las nuevas formas culturales en un sentido crítico, buscando que su finalidad última sirva al progreso cultural, la integración social, el respeto y la igualdad entre los seres humanos.

En el caso de este artículo, hipercríticos y relativistas no se trata de una dicotomía, sino de un fenómeno que aparece conjuntamente en el plano del análisis político en la argentina de 2025 (y antes también). 

Como primer mecanismo está el relativismo, que analiza las formas políticas sin prestar atención al contenido. A este mecanismo le da lo mismo que una propuesta política busque desproteger e incluso aniquilar a los discapacitados, jubilados, personas del colectivo LGBTIQ, desocupados, pobres y otros grupos vulnerabilizados que a las propuestas que buscan atenuar, aunque sea en grado insuficiente, las condiciones que la hegemonía impone para dificultar el desarrollo y calidad de vida de esas personas. 

La hipercrítica, producida a continuación, es unilateral y está destinada solamente en contra de los proyectos políticos populistas, progresistas, integradores (peronismo, izquierda, etc.). Los proyectos inhumanos parece que no merecen ni siquiera el análisis contraposicional. De esta manera, en la audiencia de estas posturas parece erigirse como un único cuestionable a los progresimos. Este mecanismo, voluntariamente o no, conviene al mensaje neofascista imperante en el mundo que pone el origen de todos los problemas en la izquierda/progresismo/populismo.

Una situación derivada del análisis hipercrítico - relativista es, negar la derechización mundial de parte de la juventud y de sectores socioeconómicos de ingresos medios o bajos y adjudicarle todo a un efecto local derivado de 'malos gobiernos' que produjeron el enojo de esos sectores ante su ineficacia en eliminar la inequidad social. Es como si adjudicásemos el gobierno de Trump, el de Bolsonaro, el de Meloni y otros a ... Alberto Fernández y/o Cristina Kirchner.

Otra componente de estos análisis es la ingenuidad, negando o incluso ridiculizando la caracterización de la hegemonía comunicacional, judicial y el rol del establishment económico y sus múltiples herramientas en la reproducción de la cultura de la antipolítica, tan necesaria para el mantenimiento de la hegemonía de clase. De hecho, estas dos posturas propias de intelectuales supuestamente ultraizquierdistas, parecen destinadas mayormente a favorecer la hegemonía burguesa a través de la invisibilización de los mecanismos pro-establishment mencionados en este párrafo.

Otro aspecto ridiculizado por estos analistas es el carácter dependiente de la subjetividad de entre un 40 y un 60 % de la ciudadanía y su consiguiente falta de pensamiento crítico. Diversos estudios sociológicos marcan esta situación. Creo que la causa de esta acriticidad es cierta costumbre familiar y/o escolar del autoritas dixit, en donde desde muy temprana edad se adiestra a los niños a aceptar acríticamente lo que dice el papá, el religioso o el maestro, trasladada en el curso de la vida a lo que dijo el periodista del medio hegemónico el día anterior. Infinidad de veces he escuchado a personas que usan frases como se robaron un pbi, la clase política, la crisis energética y muchas otras sin la menor idea de a qué se están refiriendo.

Para terminar, hace más de medio siglo, Roberto Rossellini (1906-1977), cineasta neorealista de gran calidad (Roma, ciudad abierta; Paisá; Stromboli; Alemania año 0; etc.), publicaba Utopía-Autopsia cuya tesis es que no puede haber democracia política si no hay democracia en el flujo de información. Si no escuchaste nunca de este libro no te sorprendas, está fuertemente invisibilizado.


 

 

 

 

Esteban Cámara

Santa Fe, 11 de agosto de 2025 

 

 

 

miércoles, 12 de marzo de 2025

¿Tengo que decirlo de nuevo?

Lo vengo diciendo desde principios de 2024, tal vez antes.

Para Milei, la justicia social es un robo. Las organizaciones sociales, o todo tejido que organice a la clase trabajadora (organizaciones sociales barriales, partidos políticos, sindicatos de trabajadores o desocupados, clubes barriales, clubes de jubilados, etc) son organizaciones delictivas.

Los ricos, en cambio, son HÉROES. Según su visión, a los ricos les roban con los impuestos, por lo tanto si los evaden, si fugan dinero a cuentas offshore, son héroes románticos. 

Ya les ha bajado en algo los impuestos (impuestos a los bienes ), al tiempo que se los sube a la clase media y a los pobres.

Ya eliminó la dación de remedios a enfermos terminales.

Ya les quitó los remedios a los jubilados y bajó el poder adquisitivo de las jubilaciones en cinco doceavos (5/12, más de un 40 %).

Represión a jubilados, foto de Telesur

Después hablame de la 'dictadura' de Maduro.

Ya les quitó fondos al conicet (y expulsó a mil científicos), a las universidades, a la salud, la educación y a la obra pública (¿querés cloacas?, agarrá una pala y arrancá vos y tus vecinos, gil).

Ahora está yendo contra las pensiones por discapacidad. Empieza auditándolas, para luego quitárselas a la mayoría.

Ya les robó gran parte de los fondos a las provincias, al mismo tiempo que les adjudica nuevas responsabilidades.

Ahí, en todas estas aberraciones, está la victoria contra el déficit que tanto pregonan y que incluso una mayoría de los economistas opositores le reconocen. No, si la macro le está funcionando, dicen algunas pavotas que salen en c5n, supuestas economistas. Como si la recesión y la baja en el consumo, en el empleo y en la producción no fueran parte de la macroeconomía. 

No nos sirven ni los medios de comunicación existentes ni los jueces, que siempre van a fallar para el poderoso.

En los años '80, Thatcher intentó imponer una llamada Poll Tax, un impuesto único para todo habitante del United Kingdom (Reino Unido: Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte). Eran algo así como 70 libras por cabeza por año. Los ingleses, que no son tan estúpidos como nosotros, se lo hicieron comer con papas chips a la genocida. 

¿Se entiende? Se trataba de que ricos y pobres pagaran lo mismo. Una miseria para los ricos, una jauja. 

Según ellos, con eso alcanzaba para los gastos del estado. Y los ricos, chochos, imaginate. Claro, con el estado reducido a su mínima expresión (policía, ejército y judicatura: lo único que a los ricos les interesa para mantener la titularidad de sus empresas y propiedades).

Ellos, los libertarios (sobre todo Milei y Benegas Lynch) a estas cosas las vienen diciendo, el que no las quiera ver es o un ingenuo o un cómplice. 

Esto tampoco es fascismo, aunque comparte muchos elementos discursivos y de guerra política, porque el fascismo tenía rasgos estatalizantes y colectivos.

Cuanto antes entendamos cuál es este juego, antes terminaremos con ellos.

Es una vergüenza que las organizaciones estudiantiles y la CGT no esté movilizando para acompañar y defender a los jubilados en sus marchas de los miércoles (como sí lo han hecho hinchas de fútbol), tal vez el único núcleo digno de  resistencia contra todo esta mierda. A mí ya me cagaron a palos, pero el 24 y el 26M voy a estar de nuevo en Bs As para manifestar. Y si pasa lo peor, que pase.

La batalla es en la calle. No esperemos a nadie. Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes.

Nos vemos en las marchas.

 

 

Esteban Cámara

Santa Fe, 12 de marzo de 2025

viernes, 15 de noviembre de 2024

Sobre crímenes y errores

Al llegar Joseph Fouché (Ministro de Policía de Francia) a una reunión de gabinete napoleónico en 1804, viendo la agitación y las quejas de sus cumpas de gabinete (qué crimen!, decían) respecto de la ejecución del Duque de Enghien, les dijo: Il a été pire qu'un crime, il a été une erreur (es peor que un crimen, es un error). A esta frase, muchos se la adjudican erróneamente a Talleyrand. El Jefe de todos ellos, Napoleón, había hecho asesinar al Duque, acción de la que asumiría la autoría sin la menor duda. 

 

Fosas comunes luego de destrucción de un hospital palestino por parte de las IDF Fuente: https://heraldorojo.org/2024/04/26/gaza-reveladas-fosas-comunes-en-hospitales-tras-una-operacion-genocida-de-las-idf/

En este marco conceptual, me interesa abordar los actos genocidas de Israel en Gaza, Cisjordania y El Líbano, perpretados abiertamente por sus Fuerzas de Defensa (IDF), cuya ejecución se ha llevado las vidas de más de 40.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, con la excusa de eliminar a unos 1.500 terroristas de Hamás y Hezbollah.

Los que me conocen saben que desde que me intereso en la política, mediados de 1973, siempre proscribí a la violencia como una herramienta política. Puede aceptarse como una herramienta de defensa propia frente a una agresión que ponga en riesgo la supervivencia  o la dignidad humana, pero no como una herramienta política. He tenido grandes discusiones por este tema con amigos y familiares que en su mayoría ya no están, granjeándome la acusación de cobarde por negarme a participar de, y condenar, hechos armados contra el gobierno de Perón o acciones suicidas como la contraofensiva montonera. 

No obstante, de existir una necesidad revolucionaria asumida por la mayoría del pueblo como ocurrió durante la sangrienta dictadura de Batista en Cuba, mi parecer cambia. Esto se debe al supuesto de necesidad de supervivencia antes mencionado, así como se da en los casos de ocupación violenta por parte de una potencia colonial. 

Esta defensa que postulo, excluye explícitamente al terrorismo, el asesinato o el secuestro de civiles, los atentados indiscriminados a objetivos civiles y actos similares. Hamás cometió varios de estos crímenes el año pasado y no los avalo, por el contrario, los condeno firmemente.

Pero las acciones de las IDF en los últimos años, particularmente en el gobierno de Mileikowsky-Netanyahu son igualmente abominables e inadmisibles a mi juicio.

No obstante, volviendo a la frase de Fouché, no me interesa la moralina burguesa. Creo que por sobre todas las cosas, las acciones de la Israel de Benjamin Netanyahu son erróneas y, si realmente quiere terminar con el terrorismo, está engendrando muchos más terroristas de los que elimina. Sus acciones, propias del terrorismo de estado colonialista contra la población civil, hospitales, profesionales de la salud, cascos azules de la ONU, integrantes de organizaciones humanitarias, etc., están produciendo tal vez 100.000, o más, nuevos activistas violentos. Una ratio de 100 nuevos combatientes por cada uno eliminado.

Un problema no menor de los genocidios es que son tremendamente ineficientes. No les funcionó a los turcos, tampoco a los nazis. A propósito, nadie hizo tanto por reivindicar al nazismo como Netanyahu.

En comparación, la invasión de Rusia a Ucrania, que tampoco avalo, ha producido una cantidad infinitamente menor de víctimas civiles. A contrario sensu Rusia y Putin son considerados por la prensa del mundo libre y civilizado como delincuentes y criminales violentos. En fin, la hipotenusa.

Como colofón, postulo que la moralidad nunca debe estar en el centro de la acción política, sino en sus márgenes, configurando un límite.

En política, una cosa es peor que un crimen. Esa cosa es un error.



Esteban Cámara

Santa Fe, 14 de noviembre de 2024

jueves, 14 de noviembre de 2024

¿Son o no son?

Hace un par de días (11/11/2024), un streamer santafesino compró su participación en un compromiso deportivo oficial de un equipo de la liga profesional argentina de primera división. Ingresó al campo de juego con el primer equipo, fue incluido en la planilla oficial, escuchó el silbato de inicio como parte de la escuadra titular y luego de menos de dos minutos de comenzado el encuentro y sin haber llegado a tener contacto con la pelota, fue reemplazado por un jugador profesional.

El equipo en el que debutó se hizo conocido recientemente por entrenar de madrugada a metros de un antro de diversión nocturna en una playa, ser propiedad particular de un sujeto de antecedentes discutibles (en teoría, las entidades deportivas argentinas deben ser de propiedad colectiva igualitaria respecto de los derechos de sus asociados), haber sido beneficiado por fallos arbitrales que le permitieron ascender desde la cuarta categoría a la primera división del fútbol campeón del mundo en años consecutivos y otros aspectos de apariencia cuando menos polémica. 

El streamer, Spreen (un gamer de minecraft seguido por una enorme cantidad de visualizadores), es auspiciado por una empresa de fabricación de un líquido energizante cuya salubridad está puesta en duda, la cual sponsoriza igualmente a la entidad deportiva. 

Lo que motiva estas líneas es que varios actores deportivos que han sido recientemente muy calurosamente elogiosos con el gobierno actual de la argentina (jugadores de selección, el dt de la misma, jugadores profesionales y ex jugadores, periodistas, etc.), autocalificado como liberal-libertario, han criticado indignados el hecho monetario-deportivo del streamer en un partido de futbol profesional.


Ahora bien, ¿existe alguna coherencia entre elogiar a una gestión de gobierno liberal que hambrea a los niños, llevando a la pobreza al 60% de los mismos, que le quita dignidad, medicamentos y alimento a los que trabajaron y aportaron toda la vida y cuando protestan los gasea y apalea a voluntad sin que los medios de comunicación (tan republicanos y democráticos pocos años atrás) siquiera lo consignen, mucho menos, condenen y, dando una vuelta de campana semiótica inmediata criticar un acontecimiento puramente liberal como que alguien compre una presencia deportiva publicitaria? Una política de gobierno liberal que, por lo demás, hambrea a docentes y no docentes universitarios, que expulsa del sistema científico tecnológico a miles de investigadores, que ralea las dotaciones profesionales de efectores de salud pediátrica, de alto nivel, que busca destruir la mejor institución científica latinoamericana, el CONICET, que deja morir a pacientes de enfermedades de tratamiento costosísimo, entre otras aberraciones...

¿Son liberales o qué?


Scaloni

Dibu Martínez


Esteban Cámara

Santa Fe, 14 de noviembre de 2024