domingo, 29 de diciembre de 2019

Gisla


Pasa un relampago gris
silencioso, peludo
se frota a mis piernas
para anunciarse.

Cada tanto viene
nadie sabe de donde ni por què,
a recoger su cuota 
de caricias.

A veces, primero escuchamos un krrrrr
o un tímido maullido.
(Todos sabemos que no hace falta)

Pasa por la pieza de mi hija
se acerca a mi nieto
se acuesta en la cama de mi hijo...
Finalmente se dispone cerca mio
mirandome como si no importara
parece decir:
¿Y?

Era una liviana mota de pelusa escuálida,
medida en gramos
parasitada.
No parecìa que fuera a resultar
que fuera a durar su veleidosa llama.

Pero su débil latido fue más fuerte que la vida.

Y un dia decidiò su independencia.

Nunca se olvida,
fantasmal terciopelo,
adonde se debe buscar amor.




Esteban Cámara

viernes, 20 de diciembre de 2019

Iluminismo foquista

Es fundamental entender esto.
Dice Josè Pablo Feinmann en su artìculo Los resistentes (Contratapa | Página/12 | 21 de marzo de 2010) "Hubo, en las guerrillas latinoamericanas, un error fatal: creer que se podía luchar en nombre del pueblo pero sin el pueblo." Yo le agregaría también que fue un error de toda la izquierda, o casi toda. Sobre todo la mas dogmática, no solo los troskos. Los PCML, los PC, los PCR tambien. Salvo izquierda obrera y el FIP, todos.
Tuve grandes enfrentamientos por este tema, hasta con mi hermana. Cuando la conducción zonal de Montoneros se reunía en mi casa y yo veía (a mis 14 años) la pertenencia social de los asistentes, yo le decía: Pero, Ana, ¿cómo van a hacer la revolución ustedes si son todos estudiantes universitarios? Esto en aquella época quería decir que no había componente obrero. Yo me daba cuenta a mi escasa edad (pero con mucha lectura previa, específicamente sobre la larga marcha china) de este problema fatal.
El artículo de Feinmann que da origen a este texto habla de la resistencia peronista (1955 en adelante). Transcribo el párrafo de forma mas completa. Al final dejo la referencia al artìculo. Recomiendo su lectura.
"Incluso en esa estrofa que le añade (se refiere a la tendencia, o montoneros) a la Marcha Peronista está expresada la imposibilidad de entender el germen, el núcleo esencial de la Resistencia: Ayer fue la Resistencia/ Hoy Montoneros y FAR/ Y mañana el pueblo entero/ en la lucha popular. Error, grave error. ¿Cómo tantos podían vocear una consigna tan mal construida? ¿Nadie se daba cuenta? La consigna debió ser: Y por siempre el pueblo entero/ en la lucha popular. ¿Cómo el pueblo va a estar recién mañana en una lucha que se define popular? ¿Cómo va a ser popular una lucha que no tiene pueblo? Ahí está el iluminismo de la vanguardia foquista. Ellos son el pueblo. El pueblo, todavía, no está en la lucha que se hace en su nombre porque le falta, porque no está preparado o no está organizado. Falso: si no está el pueblo, la lucha no es popular. Podrá ser foquista, vanguardista, el germen de un Vietnam, lo que se quiera. Pero no popular. (Vietnam fue popular porque la lucha la hizo un ejército con una gran conducción y el apoyo de todo un pueblo. No fue por azar que ganaran.)".
Esto pone de manifiesto el error foquista. Entiendo a los compañeros que hayan caído en él. A fin de cuentas hasta mi idolatrado Che fue uno de sus impulsores.
Tenia razones para ello. Cuando con Fidel y otros 80 guerreros desembarcaron en Playa Las Coloradas, ya el combustible revolucionario habìa sido esparcido por toda la geografía de Cuba. Hubo que encender la llama, con mucho sacrificio, coraje e inteligencia. Pero toda la construcciòn polìtica-cultural previa a diciembre de 1956 en Cuba, el Che no la vivió en carne propia. Sabemos hoy en dìa que eso es fundamental para una revolución. Eso faltó en el análisis foquista. Y eso llevó a la muerte a mi amado Che.
Ese análisis errado también llevó al desastre de la contraofensiva montonera de 1978/1979. Ya he contado varias veces que visitando a mi hermana presa polìtica en el Penal de Villa Devoto en 1978, me decìa anticipando la contraofensiva: "La dictadura es un boxeador groggy". Yo, horrorizado, le decìa: ¡NO! Están locos. La dictadura está más fuerte que nunca.
Nos hubiéramos ahorrado cientos de compañeros que dieron su sangre, su vida, inútilmente. Los mataron como a moscas.
Espero que hayamos aprendido del error.






 Esteban Càmara

martes, 17 de diciembre de 2019

Maestra da favela

Tomado del muro de un contacto de Facebook. Lamentablemente se ha perdido el nombre de la autora original.
Imagen ilustrativa

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Fui maestra de guardería en una favela durante casi 3 años. ¿Saben cómo quedan los bebés en la escuela el día después de una "intervención" policial en la comunidad? Llorando todo el día. Mordiendo a los compañeros de clase. Sin poder casi dormir. Cuando duermen se despiertan gritando y llorando por las pesadillas. No pueden comer bien, algunos no comen todo el día, otros comen tan rápido que se enferman. En el momento de la partida, cuando aparece la primera madre, comienza el sufrimiento generalizado, una ansiedad en cada clase de bebés por cada madre que aparece y no es la de ellos. Durante todo el día anhelan afecto, pero afecto en un nivel que un educador con 20 bebés más, desafortunadamente, no puede dar sin descuidar a los otros bebés. 
Tuve una beba que tenía miedo de dormir, una vez le pregunté a la mamá por qué, y ella me dijo que todo comenzó cuando la policía prendió fuego a la favela como un mensaje para los traficantes. La casa era un desastre, muchos niños, pocos adultos, ningún hombre adulto, dos mujeres asustadas y niños aún más asustados. Solo se dormía si seguíamos tarareando, y siempre tenía que sentírse en nuestros brazos ... Tardaba 40 minutos en dormir, mi brazo comenzaba a doler, pero si cambiaba de brazo, perdía todo el avance que había hecho tratando de decirle: puede dormir bebé, puede dormir. Una bebé de piel oscura, que va a crecer y que puede morir en 12 o 13 años, pisoteada mientras se divierte en la comunidad donde nació y se crió.
¿Es esta la perspectiva que un educador tiene que tener de un estudiante? Quería soñar otros futuros para ella. ¡En realidad soñamos! Pienso en ella como doctora, maestra, astronauta. Pero el mundo materialista, estadísticamente, reserva otro destino para los niños pobres y negros. Inventaron una guerra contra una planta para matar a nuestra pobre juventud. ¿Por qué no regular las ventas de drogas para terminar con el narcotráfico y poner fin a esta guerra sangrienta? POR QUÉ Mientras el avión presidencial transporta cocaína a Europa (Bolsonaro, nota del traductor), los maestros deben hacer frente a la tarea de llevar a los niños condenados a muerte en sus regazos y abrazarlos y besarlos para que sientan que todo está bien... y nada, nada está bien. 
Es por eso que ser maestro y no luchar por la transformación radical de esta sociedad es una contradicción pedagógica.
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Del muro de Silas Correa Leite, escritor y poeta brasileño.

Traducido del portugués por Esteban Cámara

viernes, 6 de diciembre de 2019

Claro que festejan




Periodista en llanto al dar el informe de la pobreza que deja macri

El presidente argentino, el de los Panamà Papers (el único que no renunció), el que es considerado el presidente mas corrupto del mundo, quiere festejar.

Deja el país con 41% de pobreza (asumió con 24%), 8.6% de indigencia (4% en 2015), 62% de los niños y adolescentes argentinos en la pobreza. 

La desocupación llegó al 11% (desde un 6%), en sólo cuatro años. 48.000 empresas se fundieron. La capacidad industrial ociosa es mayor al 50%. El país se endeudó a 100 años, la deuda pasó del 30% del PBI al 95%. El producto bruto del país retrocedió al  nivel de 2004. Se desarticuló el sistema científico, las universidades estatales están en crisis. Las personas que tomaron créditos para construcción hoy no pueden pagarlos y ni siquiera vendiendo la propiedad alcanzan a disminuir significativamente la deuda.

Asesinaron protestantes pacíficos como Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

Causaron la muerte de 42 gendarmes por el terror que les producía una probable protesta social. Los mandaron en un colectivo que no estaba habilitado para el servicio, sin cubiertas en condiciones. Se desbarrancaron en Rosario de la Frontera.

Asesinaron a 44 submarinistas enviándolos a navegar en una nave que manifiestamente y ante las denuncias no escuchadas de los tripulantes, no estaba en condiciones y que debió haberse llevado a dique seco para reacondicionamiento en 2016.
Les quitaron a los bebés las qunitas, a los estudiantes humildes las computadoras, el apoyo escolar y las becas.

Dejaron a nuestros jubilados en la miseria y les quitaron hasta los remedios gratis que el gobierno anterior había otorgado. Cuando protestaron, les pegaron.
18 millones y medio de argentinos son pobres (la población argentina al día de hoy es 45.000.000, no 40 millones como pretende confundir el señor ismael wermus -dez un pseudo estadístico devenido en operador político). 

Macri y sus polìticas y su mejor gabinete en 50 años, llevaron a la pobreza a 5 millones de personas que eran de clase media en 2015.

Casi cuatro millones de argentinos no tienen comida suficiente. Y esto en el país que produce alimentos para 400 millones de personas.

7 millones y medio de niños y adolescentes argentinos son pobres. 

Más de un millón de niños y adolescentes argentinos no tienen para comer lo suficiente en 'el país de las mieses y las carnes'. Eso es gravísimo porque implica que el día de mañana no van a poder estudiar, van a tener que resignarse a tener trabajos de baja calificación. Y sus hijos también van a tener problemas. El ciclo de la pobreza y la indigencia se ha magnificado en sólo cuatro años. En 2013, la FAO había certificado a la Argentina como país libre de hambre y la UNICEF lo mismo en el sentido de la no existencia de desnutrición infantil.
¿Cómo se llama esto? Se llama neoliberalismo.
Mañana el Presidente, el líder del grupo sociopolítico que produjo esta catástrofe social, reúne a sus partidarios en un gran acto masivo de despedida. ¿Festejan el desastre?

Frente a esto una persona dice en Facebook: ¿Pero, cómo puede ser que festejen?

Y claro que festejan. Si a ellos la pobreza y la indigencia les chupan un huevo. Y no me refiero a los gobernantes, sino a sus bases. Odian a los pobres, al peronismo, a la izquierda y están chochos de haber sacado un 40% en las elecciones porque saben que eso va a condicionar al próximo gobierno, con la prensa hegemónica, gran parte del poder judicial, con los uniformados, con los sojeros agrogarcas, con Trump, Bolsonaro, Bolivia y etc. Siguen siendo un factor de poder. Eso festejan y no es para menos, porque despues del desastre que hicieron, todavía pueden condicionar, amenazar y conspirar.





Esteban Cámara



lunes, 2 de diciembre de 2019

Disculpen... y disculpen

Tranquilidad, tranquilidad a todes
les mayestátiques
intelectuales
solitaries de sus torres de cristales:

A partir de ahora ya no vamos a querer
ganar las elecciones.
Mucho menos, revoluciones.
Y si se las ganamos, les juramos
vamos a ser buenes con les males.

Y les humildes…
que nos perdonen.




Esteban Cámara
2 de diciembre de 2019

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Socialismos del siglo XXI

En los primeros años de este siglo XXI aparecieron en sudamérica movimientos políticos progresistas (a veces llamados socialismos del siglo XXI) a los que podríamos caracterizar, generalizando y recurriendo a categorías de la ciencia política previamente establecidos, como socialismo democratico o izquierdas democráticas, para diferenciarlas de regímenes ligados a la ex unión soviética.   
Pertenecen a la caracterización de Socialismo porque redistribuyeron la renta nacional, re-estatizaron empresas y recursos estratégicos de sus respectivos países (recursos que habían sido privatizados muy recientemente en la oleada neoliberal post caída del muro de berlín), fueron inclusivos respecto de pueblos originarios, disidencias sexuales y otras minorías.

Produjeron a su vez logros macroeconómicos importantes, como industrialización y aumento del PBI, al mismo tiempo de lograr disminuir drásticamente la pobreza material y cultural de los pueblos. Fue en las primeras dos décadas del siglo XXI que la pobreza mundial se redujo drásticamente. 90 millones de personas dejaron de ser pobres sólo en latinoamérica.

Claramente, indudablemente, originaron progreso social.
En esa categoría, a la que vamos a denominar Socialismos democráticos post coloniales, se puede incluir tanto al peronismo argentino, en su variante de ala izquierda (kirchnerismo, por ejemplo), como a variantes cristianas de izquierda, expresiones indigenistas, laboralistas y ex guerrilleros setentistas.

Por esos años (post torres gemelas), EEUU se hallaba embarcado en su loca aventura mediooriental, que iba a terminar mal: Irak, Afganistan, Libia, Siria. Uno tras otro, los enemigos arábigos (muchas veces creados por el propio EEUU para ser usados como peones en la guerra fría) terminaron venciendo o logrando empantanamientos muy parecidos a una victoria, dejando un puñado de negocios petroleros y de construcción a los empresarios estadounidenses y ningún dominio territorial esperanzador para los halcones del pentágono.

En el plano de los negocios, el estruendo de los pasos de la industria tecnológica China y su peso específico mundial en general resonaron cada vez más fuerte en los oídos de los 'tycoon' norteamericanos, llenándolos de pavor.

Evidentemente los analistas de inteligencia y de negocios yanquis marcaron lo evidente: EEUU debía regresar a 'poner orden' en su 'patio trasero'. ¿Y quién mejor para ello que su payasesco bufón anaranjado?.

Una digresión, los gobernantes de derecha parecen ser cada vez más bufonescos e ignorantes (Trump, Bolsonaro, Macri, Duque, Añez), rompiendo una tradición/mito de formación cultural de tipo oxfordiana para ese sector político.

Bueno, los halcones del pentágono marcaron un objetivo inmediato: un gran lago de petróleo a pocos cientos de millas de sus costas, apto tanqueros, llamado Venezuela, liderado por un extravagante y verborrágico militar de formación marxista y tez cetrina. Se lo eliminó, con el 'bonus track' de haber elegido como su delfín a un personaje tropical y no menos trigueño, aún más pintoresco, que dice hablar con pajaritos, con una verba mucho menos florida y con un vago parecido a Saddam Hussein. Bingo!, debe haber dicho algún viejo almirante en su despacho con olor a naftalina y napalm revenido.

Empezaron bloqueando, embargando empresas (lo mismo que a Cuba, casi), desconociendo compromisos y deudas, conspirando y saboteando (con sus sempiternos aliados del establishment empresarial y oligarcas terratenientes locales) la economía. El objetivo, clara y transparentemente glosado y en el idioma materno del imperialismo, era que el Chavismo (expresión destinada a bajarle el precio a la revolución bolivariana) 'dejara de solucionar los problemas cotidianos de la gente' y perdiera su base de apoyo. Nótese cierto menosprecio de la consciencia política de los pueblos.

Como consecuencia de esa política, la economía venezolana se convirtió en un caos. Nunca olvidemos que, históricamente, Venezuela fue un país dependiente exclusivamente de las exportaciones de petróleo. Nunca, en 2 siglos, los sucesivos gobierno de derecha hicieron lo más mínimo para industrializar el país.

Llegado a este punto, las diversas agencias estadounidenses empezaron a subsidiar, entrenar e ideologizar a los grupos juveniles neofascistas y racistas de la clase media, envalentonándolos para atentar contra el pueblo y sus bienes sociales y generar anarquía. Esos grupos, a los que se sumaron no pocos lúmpenes, causaron centenares de muertes atroces: motoristas decapitados por alambres cruzados en avenidas, gente humilde quemada viva por 'parecer chavista', apaleados ... un catálogo de infamias. Cualquier parecido con la Alemania de la década de 1920 no es casualidad.

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Otra digresión: ¿Será latinoamérica el campo de batalla del fascismo del siglo XXI, como lo fue Europa en el siglo anterior? Esperemos que no.
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Volviendo al país de costas caribeñas: hasta ahora no han podido doblegar a Venezuela. Supongo que la piedra de toque fue la férrea consciencia bolivariana de la mayoría de sus uniformados. Lamentablemente, esto es único en latinoamérica.

Como consecuencia de lo anterior, en Venezuela se hallan tan empantanados como en medio oriente, con un taradito autoproclamado pero que no junta ni un millar de manifestantes.

Cuba: Continuidad.

Luego de resistir los embates del bloqueo durante seis décadas parece también capaz de soportar la agudización del mismo producto del asesino anaranjado.

Pero los esfuerzos del imperio han obtenido frutos en otras partes de latinoamérica. Veamos.

Ecuador: El judas.

Muchos piensan que Lerdín Moreno fue siempre un infiltrado. Otros opinan que se vendió. Me inclino por la primera, porque no hay ni siquiera un vestigio de interfase, sino una acción desde el primer día de socavamiento y persecución del correísmo. Hoy el Lerdín lleva 7 muertes y dos ajustes a medias. Volvió el FMI a gobernar la economía ecuatoriana, hay privatizaciones y desposeimiento de los bienes sociales. Y represión, claro. El modelo no cierra sin represión (vean colombia, honduras y chile, sin ir más lejos).

Brasil: Lawfare y evangelios.

Luego de una vergonzante sentencia de cárcel a Lula (y la no menos vergonzante destitución de Dilma Rousseff, bajo cargos absurdos que no resisten el menor análisis legal) basada no en pruebas, sino en las ‘convicciones personales’ del juez (para el caso: intereses + prejuicios + odio de clase = lawfare) quedó el camino expedito para una persona con inteligencia de babosa, que intenta en vano compensar su escaso valor con la exhibición de armamento. Homofóbico, xenófobo, racista, fascista y misógino se ha convertido en el hazmerreir del mundo. Llegó en gran parte por el decidido apoyo de los grupos evangélicos fruto de la ingeniería político-religiosa del Departament of State. A poco de andar, (se) ha incendiado el amazonas y sus vínculos con los sicarios que terminaron con la vida de la activista feminista Marielle Franco se van revelando con cada vez mayor nitidez. Como si fuera poco, las relaciones con su vecina argentina han sido socavadas por el imbécil sin que la situación parezca tener retorno. El único desempeño suyo que parece encuadrar con los poderes y darle un horizonte de futuro es su cerril alineamiento con EEUU y la genocida Israel, además del apoyo de las fuerzas armadas.

Por ahora, parece suficiente.

Bolivia: Sexo, mentiras y videotapes.

El país vivió un verdadero paraíso de estabilidad y crecimiento desde enero de 2006, fecha en la que asumió Evo Morales.

Con la nacionalización de los recursos estratégicos, como corresponde, y el hecho de poner los mismos al servicio de la sociedad, el producto interno bruto de bolivia creció a una tasa promedio de 5% anual los 13 y pico de años de gobierno de Evo. Paralelamente, el salario promedio convertido a divisa de los bolivianos pasó del último lugar en el subcontinente al primero/segundo. Los beneficios sociales se extendieron y las naciones originarias se hicieron destinatarias de políticas inclusivas en lo económico y cultural. La desocupación llegó a valores mínimos (3.5%), posicionándose como la más baja de la región.

A la par, el país se comenzó a industrializar y aparecieron grandes obras de infraestructura.

Transcurrieron así tres mandatos presidenciales de Evo. Habilitado por la corte suprema de justicia para un cuarto mandato, en las elecciones de octubre de 2019 obtuvo una clara ventaja inicial de 8%, escrutados el 83% de los votos. A esa altura se interrumpió el escrutinio, cosa acostumbrada en el país y bajo conocimiento de la OEA y de la oposición. Al incluírse los votos faltantes, lógicamente provenientes de las comunidades más recónditas, campesinas y mineras, donde Morales siempre obtuvo porcentajes de entre el 60 y el 80%, como era más que razonable, la distancia con el segundo se incrementó a más de un 10%. Lo mismo había pasado en las anteriores elecciones y plebiscitos.

Veamos esta gráfica elaborada por el CEPR de Washington


Fuente http://cepr.net/publications/reports/bolivia-elections-2019-11

Como se observa claramente, no existe la ‘reversión de tendencia’ que manifestó el fogoso aliado del pentágono y, lamentable presidente de la OEA, Almagro. De hecho, la línea de tendencia que podríamos trazar nos lleva (y el CEPR hizo tres bajo diferentes hipótesis con resultado similar) a más de un 10% a favor de Morales. Que es lo mismo que informaron tanto el escrutinio provisorio como el definitivo.
Otros grupos de observadores, como la misión de veedores del parlamento europeo (https://www.boliviaentusmanos.com/noticias/bolivia/347676/observadores-del-parlamento-europeo-afirman-que-comicios-en-bolivia-fueron-transparentes.html) y el grupo de Walter Mebane, profesor de los departamentos de Ciencias Políticas y de Estadística de la Universidad de Michigan y uno de los expertos en fraude electoral en el mundo ('Evidencia en contra de que los votos fraudulentos hayan sido decisivos en la elección de Bolivia en 2019') concluyeron coincidentemente en que los comicios en Bolivia fueron limpios y transparentes y que el triunfo de Evo Morales no se puede poner en duda.

La oposición boliviana, como el segundo con más votos, Carlos Mesa, un español nacionalizado boliviano que ya fuera vicepresidente y presidente de bolivia sin haber obtenido ningún éxito en sus políticas públicas y, peor aún, siendo co-responsable de masacres, denuncia fraude ya desde antes del comienzo de la votación. Y más se envalentona con el aval de ese engendro llamado OEA.

Al mismo tiempo, los elementos neofascistas y evangélicos comienzan a operar originando bloqueos a las ciudades. Los grupúsculos de activistas, jamás se ve ninguno que supere los 20 integrantes, pagados a razón de 120 o 130 Bs. por día y per cápita, se muestran especialmente agresivos con las personas de ascendencia originaria y son protegidos por la policía. Siempre la policía defiende los derechos humanos de los fascistas. Su líder es Fernando Camacho, un corrupto empresario de Santa Cruz de la Sierra, ferviente evangélico y cruzado anti pueblos originarios.

Las casas de Evo Morales y de su hermana son quemadas y los parientes del presidente boliviano y su vice son golpeados y amenazados de muerte. Un sicario recibe el contrato de acabar con Evo Morales por la suma de u$s 50.000, al mismo tiempo en que el jefe del ejército presiona a Morales para abandonar la suprema magistratura. Morales renuncia y se exilia.

Asume como presidenta de facto, oh, sorpresa, una evangélica (Primera dictadora mujer, feo honor) apoyada solamente por los jefes uniformados y los empresarios. Se dice que es la protagonista de un video porno que se puede encontrar en las plataformas del género. Pero esto es lo de menos, al lado de lo que va a hacer ya en el gobierno.

Retira las wiphalas, insulta a los pueblos originarios y comienzan las masacres: En las primeras semanas las fuerzas armadas acaban con la vida de varias decenas de protestantes, cientos son heridos y desaparecidos. Bolivia se tiñe en sangre. Luego despuntan los tarifazos. Todo mal.

No fue fraude. Hubo golpe, uno que recuerda bastante a los golpes del setenta.

Parafraseando a Marx, el neoliberalismo vino al mundo chorreando escombros, sangre, pólvora y gas lacrimógeno.

Uruguay: A media agua.

El país tuvo balotaje hace muy poco, un empate técnico que recién hoy o mañana parece que va a definirse. Una situación rara. Lo cierto es que el gobierno del frente amplio (cuatro períodos consecutivos, luego de casi dos siglos de monopolio conservador blanco o colorado) nunca llegó a fraguar demasiado bien. Correcto, pero hasta ahí. Tuvo un par de logros más intersticiales que otra cosa como la ley de interrupción voluntaria del embarazo y la de legalización del consumo de marihuana y el ya proverbial civismo y distribución del ingreso uruguayo, mejoraron en algo. Pero sus logros no alcanzaron a enfervorizar a la militancia y el desgaste de tantos años envalentonaron y levantaron la mira de la derecha que, primero, forzó el balotaje. Y parece haberlo ganado. Todo esto regado por amenazas de los uniformados si, en contraposición, hubiera ganado el Frente Amplio.

La derecha respeta las elecciones, pero sólo cuando gana.

Argentina: Velando las armas.

Tras la acelerada debacle de Mauricio Macri y su show de destrucción y empobrecimiento, vino una lógica victoria del peronismo y aliados de izquierda democrática. De nada le valió a los sectores retrógrados la evidente política de law fare ejercida contra ex funcionarios kirchneristas, encarcelados inconstitucionalmente, tampoco la proliferación de relatos surgidos cada media hora, aproximadamente, en la super mega hegemónica prensa del establishment.

Sin embargo ya hubo amenazas de los sectores de derecha (terratenientes sojeros) y un obsesivo escrutinio de los medios de comunicación sobre los ganadores de la elección: Miren Bolivia. No nos toquen los privilegios, dicen. Todo bajo la mirada inescrutable de los uniformados. Pero bajo la superficie, es de temer que la ideología de los mismos no se haya actualizado ni, mucho menos, vuelto favorable al pueblo llano.

Veamos, en cambio, lo que ha sido el desempeño de la derecha neoliberal, históricamente gobernante, en otros países de la región.

Chile: 'Disparen a los ojos de los niños'.

Alguna vez tenía que ocurrir: El pueblo chileno se cansó de ser expoliado. Aumentos interminables de servicios públicos y transporte, encarecimiento exorbitante de la educación, trabajos cada vez más precarizados y salud pública virtualmente inexistente, han llevado a protestas nunca antes vistas. A este cóctel explosivo hay que sumarle un presidente asquerosamente rico y desconectado de la realidad de la mayoría del pueblo chileno que en los primeros momentos no sabía ni qué era lo que estaba pasando. ‘Alienígenas’ llegó a decir su esposa, guerra atinó a balbucear el plutócrata, y para colmo, una constitución heredada del último asqueante gobierno militar. La represión con la que los carabineros y el ejército chileno han respondido a las movilizaciones parece inaudita en un país de la OCDE y que hasta una semana antes del comienzo de las protestas era presentado al resto de Latinoamérica como un oasis de armonía y progreso. Todas mentiras, claro. Reanudando: Chile volvió a ver desapariciones, gente que es detenida y luego ‘aparece’ muerta, violaciones y abusos sexuales de todo tipo a manifestantes, ya no sólo féminas, más torturas y algo pocas veces visto hasta el momento: cientos de ojos destruidos por balines de goma que los uniformados disparan a la cara buscando saciar un sadismo de generaciones.

Piñera sólo se sostiene por el apoyo de los ricachones, de EEUU y de los uniformados.

Perú: No hagan olas.

Con un presidente cuya bandera fue ‘Manos limpias’ destituído por corrupción, su vice atravesó hace un par de meses fuertes turbulencias. Parece haber ganado, pero tal vez sea sólo un efecto visual de superficie. Veremos.

Colombia: Microterremotos.

El país de los paramilitares y los falsos positivos, de los asesinatos casi diarios de líderes sociales, indígenas y ecologistas está siguiendo al parecer el camino de Chile. Protestas, represión y un presidente uribista y paraco que cree que Colombia se escribe con P. Ah, la P debe ser la de paraco...

No es una buena mezcla.

Conclusión
El talón de aquiles de las nuevas izquierdas democráticas latinoamericanas parece ser el comportamiento de los uniformados de cada país, sumado a la presión que pueden llegar a ejercer las sectas del evangelio según Gene Sharp.

Todo esto agitado con law fare (añejos jueces con cimientos en las dictaduras setentistas) y la presión omnipresente del tándem Oligarcas Locales - Department of State.






Esteban Cámara

domingo, 20 de octubre de 2019

Ana

Nadie muere mientras nos deje su ejemplo, su lucha
Mientras tengamos una forma de recordarle con cariño.
Hubo muchas Anas en mi vida:
Ana jodedora, adolescente. Ana carpediem
Ana militante
Ana torturada, encarcelada, luchando contra el monstruo horrendo
Ana detrás del blindex de Devoto
Ana laburante-maestra
Ana mamá de mis bravos sobrinos, que la idolatran y la
extrañarán por siempre
Tal vez su obra inmensa: sus hijos estuvieron
Siempre estuvieron
Fueron y vinieron, acompañaron, amaron.
Y hoy lloran... pero hay una pizca de sano orgullo.
Se fue luchadora, inmensa.
Hubo muchas Anas.
Hoy no hay ninguna
Solo su recuerdo y su amor
en muchos.




Ana María Cámara, Santa Fe 03/12/1955; Buenos Aires 19/10/2019 




Esteban Cámara

Santa Fe, 20 de octubre de 2019

sábado, 5 de octubre de 2019

Cuando el comunismo salvó a Occidente


Ésta es una tesis mía, creería que completamente original.
Parte de imaginarme qué hubiera pasado en la segunda guerra mundial cuando Alemania invadió Rusia, de haber seguido en el poder el Zar.
En la organización internacional del trabajo prescripta por el Reino Unido, a la Rusia de los zares le tocaba el rol de proveedora de materias primas. Claramente, debía mantenerse como un país no industrializado. Incluso, Inglaterra, Estados Unidos y otros países capitalistas pusieron tropas a disposición de la aristocracia rusa, el ejército blanco, para vencer a los comunistas. Afortunadamente para ellos mismos, no pudieron vencerlos.
Al influjo del comunismo, la Rusia de oligarcas, señores feudales y siervos, desapareció. La ya Unión Soviética se industrializó a pasos agigantados: Tenía bauxita (aluminio), petróleo y hierro.
Alemania, en cambio, carecía de bauxita y petróleo. 
Cuando llega a un impasse y no pueden llegar hasta el Reino Unido, los nazis se vuelcan a invadir a la Unión Soviética: Necesitaban mucho petróleo y aluminio (aviones y barcos) para postrar a Inglaterra.
Es aquí que entra en juego la recién industrializada URSS, fabricando cientos de miles de tanques y aviones en las fábricas trasladadas a siberia muy recientemente.
Alemania es vencida por el general invierno, sí, pero también por el orgullo y el valor del pueblo ruso. Alemania es empujada violentamente hacia occidente por la fiereza de los siberianos, pero también por un pueblo cohesionado, culto, con salud universal y universidades que produjeron cientos de miles de ingenieros. Y por las factorías siberianas que trajinaron noche y día para armar tanques, cañones, barcos, aviones y un largo etcétera.
Nada de eso hubiera ocurrido con una rusia pastoril. ¿No me cree? Vea qué hace occidente hoy con Ucrania, apoyando las facciones neonazis del oeste del país que pugnan por una Ucrania agrícola, proveedora europea eterna de trigo y otros cereales. Por eso desataron la guerra civil, porque el este, industrializado, no quería esa ignominia. Ninguna región productora de commodities rurales se industrializa, ni incluye. Sólo se hacen ricos un puñado de terratenientes. La lucha de los factores de progreso ucraniano es muy homologable a la del peronismo en Argentina.
La Rusia pastoril de los zares había perdido la guerra (la primera guerra mundial) con Prusia, a un costo de vidas altísimo. Los oligarcas mandaban a la muerte a cientos de miles de siervos desarmados sin el menor miramiento. Pero los muertos no ganan guerras. Las ganas los vivos, los que en la penuria se unen màs y comparten. Los que se sienten parte de la sociedad. Las gana el pueblo con derecho, sanos. Las pierden los siervos.
Así fue que el Comunismo salvó al Reino Unido, a Estados Unidos, a Francia y a toda europa. Todo el mundo sería diferente hoy, horrible, con un nazismo triunfante.




Esteban Cámara
Santa Fe, 05 de octubre de 2019

lunes, 30 de septiembre de 2019

Una sangría que no termina

Yo lo conocía a este chico Julio Cabal y al padre y a la madre. Soy cliente habitual del comercio 'Almacén del Norte' del cual ésa es la sucursal. Es muy doloroso. 
No puede ser que estas cosas pasen tan seguido, que una ciudad pacífica como santa fe tenga tantos asesinatos (casi al nivel de centroamérica, colombia o méxico). Algo pasa.
Algunos culpan a los derechos humanos. Nada que ver, nunca vi que a un sospechoso o culpable de algún hecho violento lo liberen a instancias de los organismos de derechos humanos.
Otros piden aumentos de penas... ¡Si ni siquiera los encuentran! ¿Para qué carajo va a servir un aumento de pena? O alguien se piensa que un asesino va a decir, hmmm, hoy está baja la pena por asesinato, así que voy a salir a matar a unos cuantos...
Para mí el problema es socio económico y cultural. Socioeconómico porque, obviamente, el problema se agrava con la crisis actual, con la falta de acceso a los alimentos, el hambre, el abandono, el caos social que introduce el neoliberalismo, el desempleo. 
Pero aún en épocas mucho mejores en cuanto al empleo y al salario, el problema de la violencia siguió existiendo (2007-2009 fueron años terribles). Eso creo que marca que el problema tiene una base cultural: El desprecio por las normas de convivencia, el desprestigio, inepcia y/o corrupción de la policía, el irrespeto a todo nivel, la crisis de representación. 
Personalmente creo que hemos pasado de una cultura de obediencia a la fuerza, que por razones más que entendibles (proceso militar, desapariciones, torturas, más las ya mencionadas inepcia-corrupción etc.) se ha esfumado,  a un vacío de sentido. Y el vacío de sentido engendra violencia. 
Creo que, como sociedad, no hemos sabido reemplazar aquella 'obediencia asociada al temor', al uniforme o a las armas (relación surcada por un eje vertical), por algo así como 'respeto por las normas de convivencia, por el otro y por uno mismo' (relación atravesada fundamentalmente por un eje horizontal). Éste es el problema cultural.
En los últimos años, la policía de nuestra provincia ha incrementado cerca del triple los efectivos, los móviles, etc. ... con resultados casi nulos. Apenas llega a una comisaría como la octava (la de mi barrio), el flamante efectivo es aleccionado/amenazado por los oficiales viejos en el sentido de continuar con el delito 'azul' (protección a ciertos narcos, ladrones, cafizos a cambio de $$$).
A mí me desvalijaron la casa cinco veces: septiembre 1985 (vivía en la casa de mi madre por ese entonces), octubre 2006, febrero 2010, diciembre 2017 y agosto 2018. Los intentos de robo con intrusión son innumerables (marzo y agosto de 2018, 22 y 24 de agosto de 2019, por citar sólo algunos). En ninguna de las ocasiones la policía encontró absolutamente nada. Se limitan a pasar frunciendo el ceño, mirar todo por arribita y listo. Parecen creer que con eso ya cumplieron su función. Y así nos va.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Seguridad sanitaria

Ésta es una historia vieja (espero), de los tiempos ingenuos. Aunque con los mismos monstruos que nos asuelan hoy en dìa.

Justo el domingo les contaba a unos familiares cómo fueron mis primeros años en el laboratorio del Hospital Cullen, allá por enero de 1983.
Había un bioquímico que le sacaba sangre a un paciente y, con la misma aguja volvía a pinchar a otro, con la sola precaución (sic) de lavar la aguja bajo el chorro de agua de la canilla entre pinchazo y pinchazo. Tiempo después el tipo moriría de cáncer de páncreas. Para mí tenía mucho que ver que este hombre (a quien recuerdo con cariño a pesar de su desaprensión porque me dió lugar en el laboratorio cuando yo no sabía ni tomar la densidad de la orina) hervía los tubos del análisis de glucosa por orto toluidina en la misma pava, y en la misma agua, con la que después tomaba mate. La o-toluidina es cancerígena.
Bueno, aclaremos que el hospital no te daba agujas, salvo una o dos no descartables por cada seis meses, más o menos. Lo mismo con las jeringas de vidrio, de malìsima calidad que supongo que habìan comprado en la época de Perón. Había que lavarlas y 'esterilizarlas' para su reutilización.
Lo que hacíamos ante la falta de agujas era comprar nosotros, con nuestro escasísimo sueldo, una caja de agujas japonesas de primera ... y reutilizarlas, lavándolas con agua de la canilla y esterilizándolas en la estufa del laboratorio.
También teníamos que sufragar de nuestros ingresos las gomitas de ligadura, las biromes, las jeringas (al principio, de vidrio, luego de plàstico) en incluso los guardapolvos. Nada te daban, hasta para el papel tenìamos que gestionar una donación. Éramos una especie de esclavos de laboratorio superdomesticados.
Lo que hacía aquel bioquímico con las agujas que él mismo se compraba, paroxístico, no era tan raro. 
Alguna vez otro colega consiguió prestado de la universidad un termómetro y midió la temperatura de aquella estufa de esterilización: No superaba los 60°. El virus de la hepatitis B, por ejemplo, hubiera sobrevivido. Pero, evidentemente, la enfermedad no era tan frecuente como es ahora. A veces tengo una pesadilla en la que contagiamos a miles de personas con el virus del Sida. No pasó, y por eso entre otras cosas creo que los argentinos somos un pueblo con suerte.
A mediados de 1984 empezamos a oir acerca del SIDA. Como siempre, alguno de pensamiento acotado decía que eso del SIDA eran 'cosas de los yanquis', que nuestra idiosincracia era distinta y que acá no iba a pasar, y que patatín y que patatán... Que en Nueva York habìa prostìbulos para gays que todos les daban a todos, que hasta se meaban unos a otros y qué se yo cuanta cosa. Eso de pensar que uno es distinto, que no va a ser afectado por la violencia o la inseguridad sanitaria, también es ingenuidad.
Yo nunca pensé así, yo sabía que se nos venía encima. El mundo es uno solo.  No preguntes por quién doblan las campanas, ¿no?
No tardaron en aparecer casos, primero importados y luego, creo que por 1986 un pibito drogadicto nos contaba que se inyectaba junto con otros 80 con la misma aguja. Salió positivo para SIDA y yo no me cansaba de avisar: Ojo que se nos viene la maroma. Y se nos vino.
Una vez quise tapar un frasco para hemograma (con anticoagulante EDTA) y, al hacer presión, el frasco se rompió (eran de vidrio). Y yo me corté. Era la sangre de un paciente HIV positivo. No me contagié, pura suerte. Otra vez vi un tubo de centrífuga de plástico mal tapado y le ajusté la tapa de goma. Cuando miré mi dedo índice estaba bañado en sangre. Otro paciente HIV positivo. Tampoco pasó nada, pero de ambos accidentes supe mucho después que no habían tenido mal resultado (siendo ya director de bioquímica me hicieron los análisis) porque los hijos de puta que manejaban la salud pública allá por los '80 y '90 no nos hacían los análisis que hubieran correspondido.
Recuerdo hablar con un pibe que era técnico del banco de sangre del hospital que había aprendido a pinchar venas con nosotros (debió ser por 1987, o despues incluso) y le preguntábamos si hacían el test del sida y el de hepatitis b y nos decía, muy canchero, que no. Hacían VDRL (sífilis), Chagas y Huddleson (brucelosis) y con eso, decía el 'máster' éste, si les daba negativo en todo, entonces 'no debían' tener sida o hep B. Era un verso cualquiera, obvio. Yo no lo podía creer, casi lo agarro a las piñas. Pero en toda la industria era un poco así el enfoque, que yo supiera. Y ya nos estaba por tapar el agua. Habíamos pasado de la ingenuidad y miseria del 83 a la contemplación aterrorizante de la epidemia de Sida y de las otras que se extendían y extendían.
Conseguimos que nos empiecen a comprar agujas descartables allá por el '84, de malísima calidad. Parecían tener como rebabas de metal en el filo y al penetrar la carne se sentía un ruido bastante fuerte. Un 'cri cra cri'. Los pacientes lloraban de dolor.
Seguimos comprando las Terumo algùn tiempo más con nuestros magros sueldos, no sé si de solidarios o porque a nadie le gusta que lo puteen.
Yo que sacaba sangre de arteria me tuve que poner firme más adelante y no sacar sangre a los pacientes de terapia para el 'ácido base' hasta que no me compraran las agujas Terumo para las extracciones arteriales porque era inhumano e insoportablemente peligroso, un chiquero, pincharle tan adentro del brazo o del cuerpo a los pacientes con esas agujas con rebabas de metal en el filo. Amenazaron con sumariarme pero yo me puse firme y conseguí que el hijo de puta del jefe de entonces, lenarduzi, trajera las agujas buenas. No soy tan mierda, ¿ven?
Allá por 1990 tuvimos una reunión con un bioquímico al que decían 'conejo' que estaba puesto por el gobierno a cargo de la administración del hospital. Le exigíamos, yo era el delegado, que compraran jeringas descartables también, porque al lavar las jeringas de vidrio para reutilizar nos podíamos contaminar innecesariamente. El sorete nos re basureó, atancando conque éramos demasiado personal y que debíamos bancarnos el riesgo para que el hospital se ahorre dos centavos por jeringa. Típica amenaza neoliberal.
Pocos años después, 1994, le encontraron un armario lleno de facturas. Eran las facturas reales y no las falsas que él usaba para desfalcar al hospital con una contabilidad 'de utilería'. No se hizo denuncia pero al poco tiempo se fue. Para esa fecha yo ya no estaba porque había ganado el concurso y hecho el posgrado en gestión pública.
Creo que hoy ya trabajan con todo descartable, tubos, jeringas, agujas, con barbijos, guantes, etc. Bien, muy bien.
Hay que cuidarse y cuidar a los demás. Si no cuidás a los que trabajan para el estado, para la salud de la comunidad, seguramente tampoco vas a cuidar a nadie que no seas vos o tu familia.
Hoy me doy cuenta de que nos jugábamos la vida y la de los pacientes para que un par de hijos de putas como aquel 'conejo' se hicieran ricos con los centavos que le estafaban al estado, a decenas de trabajadores y a cientos de miles de pacientes.
Matar a esas mierdas será extremo, pero no hubiera sido para nada injusto.


Esteban Cámara
Santa Fe, 6 de agosto de 2019