miércoles, 7 de agosto de 2013

Santa Clara, la ciudad clave

Cuando en 2011 mi sobrina Lucy, becada por Cuba, terminó el ciclo básico de Medicina en la ELAM de La Habana y debìa pasar a un hospital escuela de los 19 que hay en la isla, la asignaron a la Universidad de Ciencias Médicas de Santa Clara. Según nos contó Luciana era por el Che, que por eso a los estudiantes argentinos los mandan allì.

La vinculación de Santa Clara y el Che se dio en la época de la guerra revolucionaria cuando Fidel le asigna la tarea de invadir y propagar la revolución hasta la entonces provincia de Las Villas, la provincia del centro de la isla, la que comunica el este y el oeste de esa gran isla antillana horizontalmente dispuesta. A su vez, nombra a Camilo Cienfuegos para invadir el occidente y la capital, La Habana. Los expedicionarios debían ir por tierra, procurándose por el camino la mayor parte de las vituallas, armamento, transporte y parque.

Ambas columnas rebeldes terminan operando coordinadamente en la zona central, lo cual significó un éxito. Con la toma del Tren Blindado (31/12/1958) y la Loma del Capiro y de otras unidades militares y policiales de la zona de Santa Clara, partiendo a Cuba en dos, la tiranía de Batista cayó. Fidel diría: "Che era un maestro de la guerra, Che era un artista de la lucha guerrillera (...) lo demostró en su fulminante campaña en Las Villas; y lo demostró, sobre todo, en su audaz ataque a la ciudad de Santa Clara, penetrando con una columna de apenas 300 hombres en una ciudad defendida por tanques, artillería y miles de soldados de infantería".
Santa Clara y Provincia de Villa Clara, situación en Cuba
Santa Clara cuenta hoy con más de 240.000 habitantes, industrias mecánicas, textiles y de utensilios domésticos (la INPUD, creada por el Che durante su gestión al frente del Ministerio de Industrias) y tiene la mejor expectativa de vida de toda la isla, seguramente relacionada con el importante desarrollo de sus servicios médicos. La antigua Las Villas se convirtió en tres provincias en 1976: Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spiritus. Santa Clara quedó como capital de la provincia de Villa Clara.

De mi diario de viaje

21/04-domingo

Pago a Felicia mi hospedaje de dos dìas en La Habana (habìa llegado el 19 a las 17.00 hs) y, al fallar el taxi comprometido ('es Cuba', me dice Felicia) salgo con mochila y bolsos a buscar por calle Neptuno hacia el este, a la vuelta del hospedaje Felicia, una 'máquina' (auto antiguo de la década del '50 o anterior) para que me lleve a Viazul para abordar el colectivo de Santa Clara, que no había reservado pasaje. Llegamos poco después de las 8.00 y me cobra 6 cuc. Consigo pasaje en Viazul (18 cuc) y partimos a Santa Clara a las 08.40. Llego a las 12.20 a la terminal de SCl y me enloquece el barullo infernal que hacen los buquenques. Me piden 10 cuc para llevarme cuando yo se que es mucho menos, haciéndose los confundidos con la Universidad Central que queda a 10 km de la ciudad. Consigo que me rebajen a 4 y me voy en un Polski (un pequeño auto parecido al Fiat 133, seguramente de diseño italiano) amarillo. Llego al Hotelito del campus de la Universidad de Ciencias Médicas, “Villa Latina” y me encuentro con mi hermana que habìa llegado hacía un par de días, junto con mi cuñado y un grupo de sus amigos, y también con mi sobrinita a quien no veía desde fines de agosto.


Vista interna de la Universidad de Ciencias Médicas

Vista de la Universidad

Hotelito Villa Latina, Universidad de Ciencias Médicas
Compro comida para llevar en una de las cafeterías de la calle 7ª del reparto Domínguez, casi Colón: bistec de cerdo con guarnición (arroz congrì, vianda, ensalada): 25 m/n. Compro dos botellas de jugo natural (una de tamarindo y otra de mango, creo) de litro y medio por un total de 2 cuc’s.

Llovizna por la tarde y me quedo charlando con mis familiares. Ana está golpeada porque se cayó en el parquecito del campus y ya había sido atendida 'a cuerpo de reina' en el Hospital Clínico Quirúrgico Arnaldo Millán, con estudios completos, radiografía ecografía, análisis y medicación.

22/04-lunes

Luego de levantarme saco unas fotos por el campus y al querer salir pasando por el retén de vigilancia me gano una reprimenda de los guardias porque parece que sacar fotos allí está prohibido. Es el delirio de poder con el que a veces se consuelan algunos insignificantes. Nos vamos en coche de caballos con Ricardo y el Sapo al Memorial del Che (que está cerrado porque es lunes) y luego al museo del Tren Blindado. Subimos a la loma del Capiro, en donde fue uno de los más importantes combates de la gente del Che. Allì está la trinchera, todavía, que domina desde la altura toda la parte de la ciudad.



Vagones del tren blindado, pintados como en aquella época

Bulldozer Caterpillar usado por Guile Pardo Guerra y su pelotón para descarrilar el tren blindado.

Trinchera de La Loma del Capiro, cuya toma fue estratégica porque brinda panorama de toda la ciudad.

Banderas del 26 de Julio y de Cuba en la Loma del Capiro
Al regresar conozco a Maritza, jefa de la unidad de limpieza, se ve que sabe bastante de política, hablamos de Chavez, de Maduro (no le tiene mucha fe) y de Diosdado Cabello.

Encuentro a Alfredo en la pieza, hablando con Ana. Es de Palma Soriano (a 30 km de Santiago de Cuba), gran amigo de Ramón Columbié Grimón, el cubano amigo nuestro que vive en Santa Fe. Le cuento de mi viaje por oriente y se ofrece a ayudarme a conseguir alojamiento. Me regala una tarjeta de teléfono con tres m/n de carga y me dice que le diga a Lucy que le ponga crédito. Alfredo va a ser fundamental en mi viaje ya que me consigue el alojamiento en Holguín, Santiago y Bayamo y su tarjeta me permite hablar muchísimo por toda Cuba.

Me levanto luego de una breve siesta y me voy a darle charla a Maritza. Hablamos un buen rato, no parece querer irse. Hablamos sobre todo de política, de Cuba, de Argentina, de Chávez, de Cristina, del Che. Es revolucionaria y parece un cuadro del partido (lo había sido).
Le digo de acompañarla a la casa para que me muestre adónde comprar el aceite de cocina que necesitábamos y no habíamos conseguido. Salimos, llueve, compro el aceite y me invita a un cafè a la casa. Nos cruzamos con alguien y siento un ‘Hola’ femenino insinuante. Supongo que era para mi compañía pero ella no contesta, debió ser para mí. En la casa está su hija, su nieto de 3 años y un cuñado de Maritza. Tomo el café, llega hasta el técnico de lavarropas y casi enseguida me quiero ir. 


Al volver al hotelito me pierdo, una linda morocha de treinta y tantos al cruzarnos me dice 'Hola', insinuante. Le contesto amablemente pero la dejo pasar, tal vez por tener otro proyecto: grave error. 

En el hotelito  planificamos el viaje del día siguiente a Trinidad (vamos todos menos Ricardo, ennoviado) y las viejas 'amigas' de Ana insisten en una agenda de viaje que no me interesa. Parecen querer arrastrarnos a todos con sus caprichos. Les dejo bien en claro que no me interesa lo que plantean, de alguna manera les arruino la trama.

23/04-martes

Ida a Trinidad. Nos falla José con su ómnibus y se arma un despelote con la loca de 'A' que vino con nosotros (me da vergüenza pensar que llevamos a Cuba a esa gentuza) que le da un ataque de pánico y sale a la desesperada a buscar sin consensuar nada con nadie. Nos desencontramos, al rato viene con que consiguió unos que nos quieren cobrar 100 cuc por auto, cuando sabemos que el viaje vale 60 o menos. Bueno, dejo esta parte del viaje (Trinidad) para otra ocasión sólo mencionando que, como consecuencia de lo de la tarde anterior, las viejas, al planificar los hospedajes, me mandaron a dos cuadras del resto del grupo en Trinidad. Ahí decidí no interactuar más con ellas y volverme al día siguiente a Santa Clara. Nunca vi gente tan cagadora como esas viejas de mierda. Luego, lo que me pasó con Yoli y después con Yara en Trinidad fue muy fuerte y no sé si me voy a animar a contarlo alguna otra vez. 


24/04-miércoles

Llego a las 18 a Santa Clara volviendo desde Trinidad (dos horas y media de viaje en el Viazul que sale con 45 minutos de retraso) y tomo un mototaxi hasta la Universidad, ahora los buquenques parece que ya me conocen y no me acosan para nada. Me sale 2 cuc el transporte, algo lógico. Por suerte en la habitación está Ricardo, que no fue a Trinidad, y no me tengo que quedar esperando afuera.

25/04-jueves

8.00 horas. Compramos café, miel y pasteles de guayaba: 4,65 cuc. Los pasteles, riquísimos, salen 2 m/n c/u. Desayunamos.

La veo a Maritza y charlamos un rato. Vienen a la pieza las chicas y pasamos un hermoso rato rodeados de mujeres bonitas, simpáticas y agradables, tan diferentes de las reprimidas y estiradas santafesinas. Nos sacamos fotos. Más tarde le digo a Ricardo: 'Tal vez morimos y no nos dimos cuenta'. Se van a comer a las 13 y nosotros a comprar comida.

A la siesta me voy para el Parque Central en carro de caballo: 10 m/n. Saco fotos y busco un conector para los aparatos. Es imposible, miran los enchufes argentinos como a cosas cómicamente exóticas (la puta que te parió, Menem). Claro, tales enchufes solamente los hay en Australia y Nueva Zelanda. Busco Etecsa para ver si puedo conseguir que mi celular llame a números cubanos. Nada. Tendría que haber activado el roaming desde Argentina, me dicen.

Se me ocurre hacerle soldar un cable al conector del cargador del celu, y que ese cable termine en un conector cubano. Justo paso por una candanguita de celulares y veo que tiene un pequeño soldador. Le pregunto por el conector y obviamente no tiene. Entonces le digo lo de soldar y lo intenta. No se puede, el material de la ficha metálita del cargador de celu no permite el soldado. Se me ocurre una alternativa: Atarle un cable y asegurarlo con cinta. Al tipo tambien se el ocurre, ante mi insistencia. Le pido que lo haga. No tiene conector cubano y me hace ir a comprar. Despues de muchas vueltas, consigo. Vuelvo y lo ata. ¡FUNCIONA! Costo: 1 cuc.

Me tomo una lata de refresco en un bar y luego compro 3 libros por 28 m/n. Un busca que pasa por la vereda cuando salgo me confunde con un francés, luego italiano. Luego se pone a hablarme en inglés. Le digo la frase del iuma (¿Qué tu crees...?). No me escucha, sigue hablando en inglés. Le digo que soy argento y me dice: 'La Patria del Che, ¡qué rico!' ¡Es tan lindo todo lo que me pasa en Cuba!

Me vuelvo a pié hasta el alojamiento, son unas 30 cuadras.
Bajando por calle Colón para la residencia en la universidad veo algo de lo que define a Cuba. Poco después de pasar por un cartel vial que pedía precaución a los automovilistas por ser lugar de cruce de niños, escucho unos gritos de criaturas: "¡Tírame una foto!", "¡Tírame una foto!". Eran un grupo de chiquillos que salieron corriendo de una escuela. Casi al mismo tiempo escucho un grito de un adulto: "¡Aléjense del camino!". 
Nunca vas a ver a un niño cubano desatendido.
Me baño. Al terminar Lucy de hacer gimnasia, justo debajo de nuestras ventanas, viene a charlar. Luego se va porque al otro día tiene examen (es viernes). Hacemos planes de ir mañana a Caibarien con Mainoldis. Compramos otras 10 latas de cerveza, 2 pizzetas de chorizos y un helado. Cenamos.

26/04-viernes

Paseo por las cercanías del hotelito esperando a Mainoldis para el viaje, sin noticias de ella. Compro en la candonga un prolongador, cubiertos y tijera, para tratar de arreglar yo el conector. Intento, pensando que el cable blanco es tierra, pero no funciona. Llamo a Jaime (el guía que me buscó en el aeropuerto cuando llegué) que me había ofrecido su departamento de calle Consulado para el 30 y el 1º de mayo. Felicia tenía su casa ocupada. Listo, acordamos. 


Tarde: voy nuevamente al centro, esta vez para solucionar lo del conector del cable de la notebook, pero esta mañana ya compré en la candonga el prolongador y tengo cinta de ayer. Lo busco al pibe del día anterior y lo conecta: 1 cuc. Mi intento de la mañana no había funcionado porque no se respeta el código de colores y el blanco no es la toma de tierra.

Vuelvo al hotelito a pie y al llegar la encuentro a Mainoldis con Ricardo, los ojos llorosos. Dice que tuvo un problema con el hijo y que por eso falló el viaje a Caibarien. Programamos para el día siguiente a Cienfuegos. Pasa Luciana y nos invita a ir a ver el partido de Beisbol de Villa Clara (ex 'Azucareros', naranja y blanco) contra Cienfuegos (los Elefantes, verde-negro y blanco) por la segunda fase del beisbol cubano de primera. Voy con Armando, Luciana y Ricardo al estadio Augusto César Sandino. Juega mejor Cienfuegos, llega a ponerse 2-0, pero Villa Clara empata y van a suplementarios. En el 11º un hit de Cienfuegos y algún error de defensa de los naranjas termina el partido: 2-3. 


Estadio Sandino de Santa Clara: Villa Clara contra Cienfuegos

De izq.: Yo, Armando (novio de mi sobrina) y Luciana

Yo jugué mucho al softbol y algo al beisbol y me gusta verlo, me emociona. Jugué 4 campeonatos argentinos en los ocho años de competición (desde los 12 hasta los 20 años, más o menos) saliendo subcampeón en categoría cadetes en 1975, en Santiago del Estero. Luego se dejaría de practicar el deporte en mi ciudad.
Viviendas en las cercanías de la Universidad, es increíble el parecido de los edificios con los del FONAVI Las Flores de mi ciudad.
Otra vista del mismo plan de viviendas, creo que el reparto se llama Villa Josefa.
27/04-sábado

Ida a Cienfuegos con Mainoldis y Ricardo, en una máquina tomada en la ex terminal intermunicipal: 40 m/n cada uno (8 pasajeros).

Cienfuegos: paseo por el centro, luego por el malecón. Compro un par de pomos de agua en un Rápido sobre el malecón, luego tomamos un taxi hasta la playa Punta Gorda (bastante céntrica, pero regular). Me doy un refrescante baño de mar.
Malecón de Cienfuegos
Final del Malecón, se ve a la gente bañarse en la playa de Punta Gorda
Salgo en búsqueda de lugar para almorzar porque en el comedorcito de la playa, según Mainoldis, sólo queda langosta. Salgo y me pongo a buscar un paladar y hay varios cerca (en los rent room). Almorzamos.

Volvemos a la playa y paso el resto de la tarde nadando en el mar, mucho, mucho nadar, tal vez dos kilómetros.

Mirador en el extremo de la playa Punta Gorda, Cienfuegos
18.30 regreso. Taxi urbano hasta la terminal de las máquinas y luego otro.hasta Santa Clara. Cena en paladar La Buganvillia (centro de Santa Clara): Paella con langosta. Está muy salada pero exquisita. Regreso caminando a hotelito, comprando un agua mineral de 5 litros por el camino en el Rápido de cerca de la facultad de medicina (1,5 cuc). Llegada, 23 hs y me reencuentro con Ana y Raúl.

28/04-domingo

Santa Clara, Hotel Villa Latina. Desayuno de pasteles de guayaba. 
Las viejas chotas presionan para que vayamos un día antes a La Habana (íbamos a ir el 30), dicen que se nos acaba la estadía en el hotelito, pero es mentira. Decido quedarme hasta el martes 30 porque tenía acordado llegar ése día con Jaime. Le ofrezco a Ana que se queden un día más con Luciana y luego se vayan conmigo pero no se anima o no sé qué.

Cena: completa con lomo ahumado (25 m/n).

29/04-lunes

Maritza me cuenta que el día anterior me estuvo buscando para que la acompañe con el nieto Oscar y su hija Madlliny a almorzar en La Concha. Dice varias veces, refiriéndose a que su nieto estuvo fatal: “Acabó el niñito, acabó en La Concha”. Me voy porque me tiento: en Santa Fe significaría algo tremendamente sexual. Me ofrece lavarme la ropa y acepto pero tiene que hacerlo allí mismo (no en su casa como suele hacer) porque al otro día viajo a primera hora a La Habana.

A las 10 Ana, Raúl, Ricardo y las viejas chotas se van para La Habana. Maritza me entrega la ropa antes del almuerzo porque se secó super rápido con el sol cubano. Maritza se queda un rato largo charlando en la habitación y descubre que hay dos toallas extrañas y faltan dos de las toallas MinSal. Le escribo un mensaje a Ana para que averigüe. Ocurre una t
ormenta fuertísima y muy pasajera a la siesta. Luego acompaño a Maritza hasta el parque, ella va ahí cerca a la casa de su madre. Paseo por el centro y luego vuelvo al hotelito. Vienen Luciana y Armando y vamos a la casa de doña Chuchi a llevar las maletas: Allí nos vamos a hospedar al volver de La Habana porque el hotelito está reservado. Le compro a doña Chuchi dos pizzas, una hawaiana y una de vegetales. Exquisitas. Según Luciana a la habitación hay que entregarla el 1º, así que no hay problemas con las cosas que quedan en la pieza, que ella las busca el 30 a la tarde.

30/04-martes

Despertar 7:15, baño. Esperar a Maritza para ver si me puede arreglar el quilombo de las toallas. Me ayuda. Le debo un monolito. O dos. Preparación de bolsos. Paso por la 'carpeta' y me entero de que la pieza había que entregarla ese día y no el 1º. La carpetera me muestra el comprobante y tiene razón, con firma de Luciana incluida. Consigo que me haga el favor de dejar las cosas en la pieza para que Luci (a quien no voy a ver hasta el regreso a Santa Clara el jueves) las busque esa tarde.

Me voy en taxi (8:10, pasadas) hasta Viazul y cometo el error de decirle al viejo de mierda del taxista que el cole se va a las 8.30. Demora todo lo que puede y llegamos como a las 10:32. Me dice que si quiero me lleva hasta donde están los taxis que van a La Habana. Yo creía que te cobraban 50 cuc, luego supe que te cobran lo mismo que Viazul o menos (18 cuc). El viejo habla con un buquenque y “me hacen el favor” de conseguirme un taxi por 50. Me piden 20 de adelanto para la nafta. Luego el taxista me diría que esa era la comisión que le cobraron: 10 para cada uno, buquenque y taxista entregador.

Llego a La Habana a las 12 horas, a calle Consulado, número 166.


02/05-Jueves

Volvemos a Santa Clara en taxi con Ana y Raúl, y el chofer, Yovany, que intenta aumentar el precio de 50 a 70 cuc, quedamos en 60. 13:15 hs. almorzamos en la ruta, en Jaguey Chico: me como los dos panes, uno de jamón y queso y otro de tortilla y queso, que había comprado temprano en la cafetería Mi Niña de La Habana. Tomo de la gaseosa que compré antes. Llegamos a la casa de Chuchi a las 16 hs. 



Calle A, reparto Domínguez, Santa Clara. Las rejas verdes de la derecha corresponden a la casa de Chuchi.
Voy a buscarla a Luciana a su clase de gimnasia, abajo de adonde era nuestra habitación en el hotelito para avisarle que ya llegamos. Cenamos con Pizzas de la Chuchi, con Armando, Luciana, Raúl y Ana.

03/05

Desayuno en casa de Chuchi. Compras por la candonga y alrededores. Ida al hotelito a devolver una toalla MinSal que se había llevado uno de los boludos (la otra no apareció) y a saludar a Maritza, Yoli, Ali, Daianis y Iannelkis, nuestras queridas amigas del personal del hotelito.

A eso de las 17:15 pasa Maritza por el hospedaje de Chuchi con una mochila con mameyes. Me cuenta que estuvo discutiendo con las huéspedes que nos reemplazaron en el hotelito, unas médicas mexicanas que no entienden nada. Que no les pudo explicar la importancia de Chávez, que yo debiera haber estado allí "así les das un discurso". Henchido por el inesperado reconocimiento a mis no muy seguras dotes oratorias mi ego rebota en el cielorraso. Le cargo la mochila hasta la casa de ella y me da a probar el batido de mamey: muy rico, me recuerda un poco a cerezas y almendras.


04/05-sábado

Desayuno en casa de Chuchi con Luciando (Luciana y Armando), luego vamos todos al 'Palque'. Hago Internet en Etecsa. Almorzamos los cinco en un paladar de la calle que desemboca en el Parque. Pido una langosta ENORME con guarnición (arroz congrí y ensalada): 6 cuc. Siesta.


A la noche vamos al teatro de Caridad Marta Abreu, hay Cubadisco, música cubana contemporánea con orquestas y grupos de cámara. Piña colada al salir. Pizzas de Anita en casa de Chuchi.

05/05-domingo

6:30 hs, hago un a
rqueo:  He gastado: 53 cuc por día y me quedan 75 cuc por día, para los 26 días restantes. 

Por la tarde, en casa de Maritza me invita a cenar, preparación de ella: Lomo de res, arroz congrí, plátano maduro frito, ensalada de tomate cebolla y ají con aliño agridulce. ¡MUY BUENO!

Regreso a casa de Chuchi y siento que llaman EUSEBIO, EUSEBIO! Es Chuchi que, medio en pedo, se confunde mi nombre y me dice que su vecina me quiere regalar una mascarilla de cerámica del Che. La vecina es extremadamente pesada y parlanchina, seguramente empeorada por el ron. Chuchi me encarga que cierre todo porque ella se va a dormir, abandonando sabiamente a la parlante. Le dejo el 'paquete' a Raul y me preparo para acostarme. Finalmente, la vecina verborrágica se va.

06/05-lunes

Raul termina de arreglar la bici de Luci. Salgo luego a dar una vuelta y me termino de decidir: cuando vuelva a Santa Fe me voy a comprar una para reponer las que me robaron en 2013. 


Paso a la siesta por el hotelito y saludo a mis amigas. Luego vamos a visitar a la madre de Maritza y me invitan a cenar: 'calne de celdo', arroz, plátano verde tipo tachinos (o tostones o chatinos), ensalada, frijoles. Acompañamos a Anneikis a la guardia del hospital nuevo porque tiene una molestia y derrame en un ojo: 20 minutos y sale atendida y con receta. Nos dejan en casa de Maritza y me voy a pie hasta lo de Chuchi.

07/05-martes

7:30 hs. desayuno y me voy caminando al Parque, consigo mapa y luego voy hasta el memorial del Che, que el 22 estaba cerrado porque era lunes, unos 4.5 kilómetros. Visito emocionado su tumba, la de sus compañeros en Bolivia y a pocos metros, los sepulcros de los combatientes del frente de Las Villas, entre ellos el de ese personaje mágico para mí, El Vaquerito. Las tumbas están dispuestas siguiendo un camino de trayectoria pendular. Llego al epicentro, mareado de tanto palpitar el corazón. 

Estatua del Che en la Plaza de la Revolución, detrás está el memorial.

Plaza de la revolución

Plaza de la revolución, Al fondo se ve la estatua del Che.
Vuelvo al hospedaje en una máquina que alquilo allí. Luego vamos al Sandino con Armando y Raúl, a ver Villa Clara contra Industriales (el equipo de Armando, de La Habana). El pitcher Miranda, flaco y zurdo, de los azules Industriales, se come la cancha hasta el 7º hinning. 7-1 le van ganando a VC hasta el 8º. En el 8º cambian tres veces de pitcher, uno apenas tira dos pelotas y VC se pone 7-5. 7-6 en el 9º y termina el partido con 2 hombres de VC en bases. Igualmente, me hago hincha de Villa Clara (me dí cuenta hablando de beisbol en Bayamo con Segundo), se ve que les traje mala suerte y perdieron los dos únicos partidos que vi. No obstante: VC SALIÓ CAMPEÓN este año después de 18 de sequía. Tal vez a la larga no fui mufa. Mientras mirábamos el partido compramos cerveza a granel y comemos sándwiches de cerdo. 

Pitcher de Industriales (La Habana)
De vuelta para el alojamiento les ofrezco una toma de esta callecita de barrio de Santa Clara, con la gente conversando en las calles, esa intensa vida social propia de Cuba y su gente simpática y abierta.
A la tarde vamos con Ana y Raúl de visita a casa de Maritza, Madlliny y Oscar.

Cena con Luciando, Raul y Ana en casa de Chuchi: Pizza de chorizo y vegetales by Chuchi.

08/05

6:30, baño. Café con Chuchi. Ida al parque en carretón (3m/n). Cadeca: no puedo cambiar por no haber llevado el pasaporte. Entro a Internet para ver horarios Viazul para el viernes o sábado a Holguín. Rápido (oferta ‘hot’ de gaseosa y pancho por 1 cuc). 
Parque Vidal, centro de Santa Clara
Vuelvo caminando, pasando por el Sandino donde jugaban de nuevo VC e Industriales. Quería ver la candonga “grande” (según me habían dicho) en donde vendían sandalias a buen precio. No encuentro nada de eso.

Regreso por la calle 1ª del reparto Sandino hasta Colón, luego doblo al sur y sigo por Cuba hasta llegar a 7 de diciembre, hasta el servicupet de la esquina y bajo una cuadra por 7ª hasta la calle 'A'. Aproximadamente calculo que caminé unos 8 km, bajo el implacable sol cubano, casi al borde de que me tiemblen las piernas por el calor, el cansancio y la deshidratación.

Paso la tarde en familia, se nos agrega David, un vecinito de Chuchi de unos doce años que nos cuenta se va a Argentina. Tormenta fuerte pero pasajera, decido no ir a visitar a mi amiga. Cena con pizzas de Chuchi.


09/05 -jueves


Paso por el hotelito a saludar a las amigas y Maritza me grita, risueña, desde unos 100 metros: ¡Ehhhh, perdío!, porque la tarde anterior no pasé. Me hace reir, qué loca. Luego me voy al 'Palque' en carretón y de allí caminando a la terminal interprovincial La Rivera (Viazul), para reservar pasaje para Holguin el Sabado 01:10 am (unos 2 km). Vuelta en carretón al palque (20 m/n) y de ahí en moto hasta el materno (2 m/n).

Consulta de Ana en hospital nuevo Alfonso Millán con Dra. Esther Lidia González González, a eso de las 13.30. Compra de medicamentos para 40 días: omeprazol y propanolol, 49 m/n (¡menos de 10 $ argentinos!, un quinto de lo que nos saldrìa en nuestro país). Vuelta con Ana a la casa de Chuchi en bicitaxi (20 m/n).

Siesta. Llamada a Alfredo para hospedaje en Holguin, me entero que se cayó del techo intentando arreglar los destrozos del huracán de septiembre ’12: brazo y tobillo rotos. Ida a casa de Maritza para buscar taxi para ir a Los Cayos el viernes. No conseguimos. Pruebo los mangos blancos caidos de arbol en la casa de la vecina debido a la tormenta fugaz. 
Decidimos ir directamente a buscar transporte cubano mañana, a la terminal de las máquinas, enfrente de la terminal intermunicipal.


10/05-viernes

Al levantarme a las 7:30, siento un calambre en los gemelos de la pantorrilla izquierda. Preparación viaje a Caibarien - Los Cayos. Desayuno. Salimos a las 9.00 para la piquera de la Universidad. Tomamos un carro hasta la terminal intermunicipal vieja, la de las máquinas (la misma desde la que fuimos a Cienfuegos). 


Conseguimos auto para los Cayos a 60 cuc con espera y regreso a las 17.00, un cadillac ’56 con motor chino. Nos lleva a Cayo Las Brujas-Playa salina (no muy buena). Comemos sandwiches de jamón y queso en la playa, y bebemos jugo, todo llevado desde Santa Clara. Excursión caminando a una playa virgen que hay un poco más allá. Vemos un fantasmagórico pez transparente. Al volver a La Salina sacan un erizo de mar del lugar en donde nos estábamos bañando. 


Playa La Salina, Cayo Las Brujas, Villa Clara
Playita 'escondida'
En el regreso, tomando tereré en una lata de refresco Ciego Montero de naranja, me doy cuenta y nos maravillamos con Raúl de cómo respeta el conductor a rajatabla las indicaciones de tránsitopara, aminora y cede, el respeto a la perfección de la prioridad derecha, etc. Llegamos a las 17.00 a casa de Chuchi. Nos despedimos con David y sus amigos muy afectuosamente, con abrazos de amigos de toda la vida. Pago la cuenta en casa de Chuchi: Menos de 35 cuc, no llega a 4 cuc por día, incluyendo lavados de ropa y varias comidas.

Voy a la casa de mi gran amiga Maritza a despedirme y buscamos infructuosamente taxi para la terminal a la noche (como a las 11.00 pensaba salir). Me convenzo de que tengo que ir antes porque a los taxistas cubanos no les gusta manejar de noche y a partir de las 9.00 se van terminando las opciones de transporte. Enojo de Chuchi por no avisar de la salida, parece que quería que le haga unas compras y, si bien le avisé que ya me iba, como volví para pagarle, se confundió y pensó que anulaba la salida… Nada raro con los cubanos que son bastante estructurados.

Me entero de que Maritza fue a la casa poco después de que nosotros nos fuimos para la piquera a avisarnos que nos había conseguido transporte. Otro ejemplo de lo mismo: En ningún momento le encomendé nada. O capaz que soy yo el problema que no aclaro bien y ellos son 'demasiado' comedidos.

Voy en carretón para la terminal interprovincial La Riviera (Viazul): 2 cuc pero le doy uno más de propina. El Viazul, esta vez, es puntual, pero me toca un asiento horrible, al final de todo, el último, el que no se reclina. Parece que a las reservas se las pasan por el orto, primero me habían ofrecido viajar parado 50 minutos a pesar de la reserva hecha màs de 24 horas antes. La segunda cagada que me hace Viazul, ya tu sabes. Majadero, descarao, falso amigo.


Santa Clara, entrañable, mi segundo barrio. Allí me sentí tan cómodo como en Santa Fe. Más todavía que en Bayamo. Santa Clara, la ciudad del Che, la ciudad donde reposan él y mi querido Vaquerito...

Fui y vine por tus calles, Santa Clara, como si fueran las mías, como si hubiera nacido entre tus lomas, haciendo trillas por tus pequeñas veredas. Cantando como loco El Sensei mientras bajaba una tarde por Colón volviendo al hotelito, sorprendiendo a los locales (Otro iuma loco, habrán pensado). La ciudad en donde se va a recibir de médica mi sobrina. La ciudad de mis amigos Maritza, Yoli, Alis, Daianis, Madlliny, Oscar, Chuchi, David y de muchos otros que dejan sin lugar para tanto nombre mi corazón.

Ya volveremos a vernos, Santa Clara. Hasta pronto, querida.

Esteban Cámara

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