miércoles, 15 de enero de 2014

Juan Gelman no descansa en paz


querido amor que partís como un pájaro
acostado sobre los horizontes
¿estará bien darnos todos al todo/sin
ser parte de nada/ni siquiera del vuelo que

te lleva?/¿piensan hermanas y hermanos
que rodeando se puede llegar/o
partiendo y quedándose a la vez se llega
a la unidad buscada como manjar celeste?

o sea/dura es la vida o esta
salud que cavo para encontrarte como luz!
o palabra/ramita donde te poses como
la mano tuya sobre mi corazón


Comentario I, Juan Gelman (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 - México DF, 14 de enero de 2014)

Escritor, poeta, periodista y militante, ganador del premio Cervantes y autor de más de treinta libros, Juan Gelman se encontraba internado en México DF, en donde vivía desde hace más de 20 años.




Gelman inició su militancia en el PC argentino hasta la década del 60. Luego integró las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias, peronista-guevaristas, que confluyeron en Montoneros) y pasó a Montoneros. Su hijo Marcelo Ariel (20) fue secuestrado y asesinado por la dictadura militar. Su nieta (Macarena, hija de Marcelo Ariel), nacida durante el cautiverio de su madre, María Claudia García Iruretagoyena (19 años) en un hospital militar en Montevideo, fue apropiada ilegalmente y recuperó su identidad a fines de los '90. Nora Eva fue secuestrada para obligarla a que señale el domicilio de su hermano. La liberaron dos días después.


Juan y María Macarena Gelman

María Claudia García, embarazada de Macarena, y Marcelo Ariel Gelman
un hombre deseaba violentamente a una mujer, / a unas cuantas personas no les parecía bien, / un hombre deseaba locamente volar, / a unas cuantas personas les parecía mal, / un hombre deseaba ardientemente la Revolución / y contra la opinión de la Gendarmería / trepó sobre los muros secos de lo debido, / abrió el pecho y sacándose / los alrededores de su corazón, / agitaba violentamente a una mujer, / volaba locamente por el techo del mundo / y los pueblos ardían, las banderas”. Publicaba en Gotán, 1962.
Fue jefe de redacción de la revista Panorama, secretario de redacción y director del suplemento cultural del diario La Opinión , secretario de redacción de la revista Crisis (¡!) y jefe de redacción del diario Noticias.



En 1975, la agrupación de izquierda lo envió al exterior y estaba fuera del país cuando se produjo el golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

Gelman permaneció exiliado y vivió en Roma, Madrid, Managua, París, Nueva York y México. 


El 7 de enero de 1990 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de su hijo Marcelo, encontrados en un río de San Fernando, dentro de un tambor lleno de cemento. Había sido asesinado de un tiro en la nuca. “Me cavo para no encubrirte más con visiones de tu abrigo largo. Un parpadeo dura mucho cuando se aparta el ser de sí en vuelos sin rumor. Libre aún entre muros de cemento y cal viva/arrojado a que nunca fueras certidumbre”, dedicó al hijo.


No se han encontrado los restos de Claudia, ni se ha avanzado mucho en la investigación y castigo de sus asesinos. Pienso que no descansa del todo en paz, porque nunca pudo dar abrigo entre sus alas de poeta a la memoria de su nuera.


“Te pisaré loco de furia. / Te mataré los pedacitos. / Te mataré una con Paco. / Otra lo mato con Rodolfo. / Con Haroldo te mato un pedacito más. / Te mataré con mi hijo en la mano. / Y con el hijo de mi hijo muertito. / Voy a venir con Diana y te mataré. / Voy a venir con José y te mataré. / Te voy a matar derrota”.



Premios literarios: Mondello (1980), Boris Vian (1987), Nacional de Poesía argentino (1997), Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo (2000), Iberoamericano de Poesía "Pablo Neruda" (2005), Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2005), Leteo (2012) y Cervantes (2007).


Lecturas de poesía, en video


Fuentes:
Anexo

La carta de renuncia de Juan Gelman al Movimiento Montoneros, cuyos fundamentos comparto, emitida en el preciso momento en que la conducción de Montoneros en el exilio se disponía a lanzar la irracional contraofensiva que significó la encerrona y el asesinato de casi mil compañeros.

El 22 de Febrero de 1979, Rodolfo Galimberti y Juan Gelman lanzaron un Comunicado de Ruptura con la Organización Montoneros con durísimas críticas hacia la organización, entre las que mencionan el resurgimiento del militarismo (de cuño foquista), la concepción elitista del partido de cuadros que había generado el alejamiento de las masas, el sectarismo maniático, la definitiva burocratización de todos los niveles de la conducción del partido y aclarando que renunciaban a "las estructuras que son un freno para alcanzar los objetivos que justificaron su creación", pero no renunciaban al peronismo montonero ni a las banderas de la soberanía política, la independencia económica y la justicia social "que jalonan el camino a recorrer para construir el socialismo en nuestra Patria".

La respuesta de la Conducción Nacional del Partido Montonero y la comandancia (Firmenich, Yager, Vaca Narvaja, Perdía, Mendizábal y Campiglia) fue acusarlos (a Galimberti y a todos los que se alejaron) de deserción, insubordinación, conspiración, defraudación, y eventualmente, del delito de traición. (10 de Marzo de 1979).

Querido Rodolfo:

Va la carta prometida.Y, ante todo, un gran abrazo para vos y para Delia. Vos conocés el cariño que les tengo. Vos conocés el aprecio y respeto que siento por una obra como la tuya que tanto contribuyó, contribuye y seguirá contribuyendo a la Revolución en nuestra patria. No te digo estas cosas ni como elogio desinteresado, ni como voluntad de sumarte a nuestras posiciones, ni para neutralizar las críticas que, en tu opinión, merezca nuestra actitud y/o nuestro proyecto: nada de eso está debajo de lo que te estoy diciendo. Te lo digo porque es cierto_y vos lo sabés_ porque no pretendo otra cosa que explicarte lo ocurrido_no pedirte apoyos o solidaridades que no estés dispuesto a dar_ y porqueestoy íntimamento convencido de que lo que hacemos está bien_aunque fracasemos en el intento_ y hacerlo bien será el mejor homenaje y la mejor continuidad a tu obra, que tantas genereaciones de revolucionarios ha formado.

Vos ya protagonizaste una ruptura por razones políticas, y ya sabés qué suele ocurrir en esos casos: el que rompe se convierte en una especie de bestia negra, síntesis de todos los males morales habidos y por haber, acumulador de vicios de todo tipo; es decir, se procura ocultar las razones políticas de la ruptura bajo una oleada de calumnias personales. (...) Por qué compañeros apreciados y estimados hasta el día anterior, se descubre repentidamente que tantos defectos cargan. (...)

Hay dos cosas curiosas en todo esto: la primera, es que dicen cosas diferentes según con quién hablan (si es muy amigo mío, me salvan a mí pero lo atacan al Galimba (Galimberti); y viceversa), y la última_y más importante_ es que no dan respuesta a las críticas políticas del comunicado que emitimos. (...) Puedo asegurarte que una de las razones de la rupturaahora es precisamente, porque no aceptamos negocios con Massera, no sólo por considerarlo indigno para la resistencia del pueblo, sino también políticamente idiota: el poder lo tiene el Ejército y no la Marina. Pero_ y esto es lo principal_ la cuestión es qué se negocia y a partir de qué relación de fuerzas se negocia con el enemigo, como bien sabés.(...)

Esta conducción del PM (...) ha trazado una estrategia y una táctica para la contraofensiva que conducen al suicidio total del montonerismo (...) Insiste en un militarismo foquista, al margen de la masa, para hacer acto de presencia y mejorar las condiciones de una negociación ya entablada con Massera. (...) Lo que la conducción del llamado PM pretende es recaer en la lucha de aparatos que ha conducido a la muerte a miles de compañeros nuestros y a la reducción de nuestro espacio político en el seno de las masas. (...)

¿Y cuál es la situación del llamado Partido (MPM)? En primer lugar no es partido: todos sus miembros tienen grado militar y ascienden y descienden según decisiones de arriba, también tomadas manu militari; no tienen vida democrática interna. (...) La mayoría de los miembros del llamado partido (...) están en el exterior, y no sé bien por qué _ya que están en el exterior hace más de dos años_ no ha habido tiempo, en todo ese período, de hacer un Congreso, de discutir sus tesis previamente, de elegir autoridades, etc. (...)
También ahora a nosotros nos califican de "desertores" a quienes se aplicarán los estatutos del llamado partido (el fusilamiento) y, como sabés, allanaron mi casa en Madrid las señoras Patricia Lesgart y Susana Sáenz, sabiendo que ni Lili ni yo estábamos ahí. (...) Abajo en un auto con una "metra" las esperaba la señora María Antonia Berger. A este grado de descomposición ha llegado el llamado Partido Montonero. (...) También a Martín Fierro Borges lo calificó de "desertor", olvidándose, claro, de decir que Fierro había desertado, sí, pero del ejército de Mitre, del proyecto de dependencia que ese ejército encarnó. (...)

Si (la conducción) estuviera realmente interesada en la clase obrera, en vez de plantear la reunificación del peronismo con los Lorenzo Miguel, la _ahora_ señora Isabel, y cía., por las cúpulas, procurarían respetar las condiciones naturales nacidas de la lucha de clases, que son peronistas. Que no tienen que ver con las viejas burocracias, pero tampoco quieren tener que ver con nosotros, porque olemos a sangre y aún no hemos hecho nuestra verdadera autocrítica frente al pueblo. (...) Esta conducción no ha perdido su vieja soberbia, el viejo triunfalismo del año 73, cuando "éramos gobierno". (...)

Te repito, no renunciamos al peronismo montonero, ni a la resistencia armada. Pero, o ambas cosas se convierten en patrimonio de las masas, o el proyecto muere en manos del aparato, y a eso conduce fatalmente el plan de esta conducción del llamado partido. (...)

Así que está claro qué nos proponemos hacer. Todos nosotros, los "cagones", nos volvemos al país, porque desde afuera no se conduce más que el delirio subjetivo. Volvamos (...) dispuestos a una autocrítica real frente a las masas, volvemos porque confiamos en ellas y en la potencialidad revolucionaria del peronismo como fuente intermitente pero permanente de corrientes socialistas, volvemos porque en vez de negociar con Massera o con Viola sabemos que hay que negociar con quienes condujeron la huelga ferroviaria, la portuaria o las de Káiser, volvemos para construir una conducción amplia y centralista de la resistencia para derribar a la dictadura y, a largo plazo, para construir un partido revolucionario que conduzca al triunfo al pueblo argentino. (...)

Esta conducción del llamado PM no es la dueña del montonerismo: lo hicimos muchos, y muchos murieron por hacerlo(entre ellos, el propio hijo de Puiggrós, Sergio) y aunque ahora sea difícil levantarlo ante el pueblo, lo creemos posible y necesario a condición de contar con el pueblo, de creer en él, de no pensarlo como idiota, de no suponer que la única política válida es la del "apriete", de la negociación por arriba, del triunfalismo y la soberbia.

El tiempo dirá quién tuvo la razón. Un abrazo enorme para vos y para Delia.

Juan
Tomado de: http://pulenta-con-pajaritos.blogspot.com.ar/2014/01/juan-gelman-carta-rodolfo-puiggros.html



Esteban Cámara

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