domingo, 5 de agosto de 2012

La máscara de la sanata

Hace dìas ví con estupor cómo se intentaba una campaña, nìtidamente orquestada con el sello de las operetas de la prensa canalla, en contra de Vìctor Hugo Morales: ¡Parece que Vìctor Hugo jugó dos partidos de fútbol en un cuartel y tuvo un amigo militar! Un hombre que siempre basó su prédica en el respeto a la democracia y en contra de cualquier totalitarismo, que denunció tambien a los monopolios (otra forma de totalitarismo), que fue perseguido, torturado y encarcelado por esa misma dictadura, que defendió y buscó cobijo para montones de exiliados de las dictaduras y que mantuvo siempre una conducta intachable, tanto personal como política y periodística era acusado por un par de mentirosos como esbirro de la dictadura uruguaya.

Antes de seguir quiero transcribir unas palabras de Luis Alberto Quevedo, Sociólogo, investigador de Flacso y profesor de la UBA publicadas hoy en Página 12 que revelan cómo se estructuran estas prácticas periodísticas que fascinan a parte de nuestra burguesía. Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-200374-2012-08-05.html:
“La operatoria tiene la marca inconfundible del modo en que Jorge Lanata construye su discurso periodístico. La fórmula se repite y suele ser así: sustraer todo acontecimiento de su historia; despojar a los hechos de todo contexto; sacar una foto y quemar la película; recortar la realidad hasta transformarla en un solo momento, en una foto, en una frase acusatoria que justifica, por sí sola, la hoguera en la plaza pública... Y luego viene el remate que ya resulta monótono y se resume a veces en una sola palabra y otras veces se extiende a dos o tres: “¡roban!” (y la claque del canal ríe); “¡son corruptos!”; “¡mienten!”; “¡son autoritarios y prepotentes!” …Toda la complejidad de la política, de los procesos históricos, de las aristas múltiples que tiene la realidad o la vida de un hombre se reduce a un razonamiento simple, chato, lineal y monotemático…”

Brillante descripción del método que usa frecuentemente este monstruoso descubridor de identidades falsas en twitter (¡¡!!), cuya única virtud parece haberse convertido en la facilidad para el retruécano chistoso y el transformar los apellidos de sus enemigos en adjetivos ridiculizadores. 

Hace unos meses publiqué en Facebook esta especie de aforismo: “A veces la imagen es signo. Otras, es sólo forma. La diferencia no está inscripta en la misma imagen.” Con él intentaba referirme precisamente a prácticas culturales como la que describe Quevedo, en donde las referencias a un significante puntual se recortan de dos formas diferentes: Se descontextualizan (se elimina el cuándo, el dónde y todo marco que no interese al enfoque) y se despojan de su encadenamiento histórico (antecedentes, causas y efectos). Esta práctica sincrónica y formalista es clásica de la pequeña burguesía. Por eso les importa tanto la “foto” a estos periodistas, porque la verdad es mucho más compleja y, reproducirla, no les permitiría tanto negociado.


Sólo me restaría agregar o enfatizar en que nunca, jamás en la vida, Sanata aporta una sola prueba de lo que dice.
 
Connatural a su gula de billetes y su apetito de tumbaollas, hoy ha encontrado cobijo en uno de los grupos empresarios más fuertes de la argentina que seguramente nutrirán sus ansias de fundador-fundidor de medios y defraudador de colegas y colaboradoradores. 

Ahora, fiel como perrillo faldero sigue la agenda de su nuevo amo (verdadero instigador, aprovechador de latrocinios y encubridor de torturas y asesinatos de la dictadura, esta vez Argentina), intentando morder los garrones de V. H. Morales, tal vez celoso de que el prestigio del uruguayo nunca esté a su rastrero alcance.

¿Y éste es el que te cuenta la verdad?




Esteban Cámara
Santa Fe, 05 de agosto de 2012 

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